El Gobierno ecuatoriano dispuso la suspensión total del sistema de turnos virtuales para tramitar cédulas y pasaportes durante el resto del año.

Desde ahora, el Registro Civil atenderá bajo la modalidad de demanda espontánea hasta el 31 de diciembre. Esto significa que los ciudadanos podrán acercarse directamente a las agencias, sin necesidad de agendar una cita previa por internet, y realizar tanto el trámite como el pago en el mismo lugar.

Adiós a los turnos en línea que regían desde 2021

La medida representa el cierre definitivo de un mecanismo que había funcionado desde 2021. En ese año se implementó la reserva digital de citas como respuesta a la pandemia. Con el paso del tiempo, sin embargo, ese sistema derivó en un problema paralelo: la proliferación de tramitadores informales. Estas personas revendían cupos falsos a las afueras de las agencias y cobraban montos adicionales a quienes buscaban obtener sus cédulas con rapidez.

De acuerdo con reportes institucionales, la eliminación de los turnos busca precisamente frenar esa red de estafa y venta ilegal de espacios. Por consiguiente, la atención directa se plantea como una vía más transparente y equitativa para acceder a los documentos de identidad.

Cifras que reflejan la alta demanda de cédulas

Durante el primer semestre del año, el flujo de usuarios en las oficinas estatales creció de forma notable. Entre enero y junio, el Registro Civil entregó las siguientes cantidades:

  • 1.297.018 cédulas de identidad.
  • 217.201 pasaportes.

Estas cifras evidencian la magnitud de la demanda ciudadana y anticipan una afluencia igual o mayor en las agencias durante los próximos meses, ahora sin el filtro de las citas virtuales.

Nuevos horarios, incluidos los sábados, para tramitar cédulas

Para evitar aglomeraciones y responder a quienes trabajan entre semana, la institución amplió su jornada de atención. En adelante, las oficinas funcionarán de lunes a sábado, con el propósito de repartir mejor la afluencia diaria.

Además, esta ampliación horaria busca reducir los tiempos de espera y garantizar que los trámites de cédulas y pasaportes se resuelvan sin las trabas logísticas que generaba el antiguo sistema en línea. En consecuencia, se espera que la atención sea más ágil, ordenada y accesible para toda la población.