La organización criminal conocida como "Los Fatales", identificada por las autoridades como una facción del grupo delictivo Los Choneros, se atribuye públicamente mediante cuentas de redes sociales la ola de asesinatos en el cantón Portoviejo, provincia de Manabí, registrados durante las últimas semanas de mayo y junio de 2026. El objetivo sería retomar el control de los sectores que perdieron en años anteriores debido a un enfrentamiento directo contra otra banda rival que opera en la capital manabita "Los Lobos".
Adjudicación de crímenes en plataformas digitales
A través de perfiles digitales que utilizan identidades falsas y seudónimos, personas que se identifican como integrantes de esta red delictiva han difundido mensajes donde se responsabilizan directamente de múltiples ataques armados que conmocionaron a la ciudadanía.
Entre las muertes violentas que el grupo se adjudica consta la de Jorge Aguayo Suárez, quien fue atacado con fusil el domingo 14 de junio en el sector de la ciudadela El Maestro, ubicada en la parroquia Picoazá. Este atentado no solo cobró la vida de Aguayo, sino que también causó el fallecimiento de Brinner Chávez Vilela, quien se encontraba en el lugar al momento de la ráfaga de disparos.
Sicariato en la calle 20 de Julio de San Pablo
Otro de los hechos que el grupo delictivo se asigna es el sicariato de Jhonny Josué Zambrano Rivas. Él fue atacado a tiros la noche del pasado domingo en la calle 20 de Julio de la parroquia San Pablo. La gravedad del suceso movilizó de inmediato a las unidades de la Policía Nacional, las cuales ejecutaron un allanamiento en una vivienda cercana al sitio del suceso.
A pesar de la rápida intervención de los agentes del orden en el inmueble intervenido, no se logró encontrar a los autores materiales del ataque armado, quienes huyeron del sitio antes de la llegada de las patrullas. La Policía mantiene activos los protocolos de búsqueda para identificar a los autores de este hecho.
Mapa de calor de la violencia urbana
Los reportes digitales de los delincuentes detallan que la agrupación posee presencia activa en sectores conflictivos como El Guabito, San Alejo, San Pablo, Picoazá, El Florón, Las Orquídeas, Mejía, La Piñonada (ciudadela San Gregorio) y Colón, entre otros puntos de Portoviejo.
En estas plataformas digitales, las personas que administran los perfiles con nombres falsos muestran tan alto nivel de confianza que incluso presentan un conteo por zonas sobre la cantidad de enemigos que han sido eliminados, convirtiendo el espacio virtual en una bitácora de sus actos delictivos.
Las bandas criminales se disputan el territorio
Esta modalidad de adjudicación y violencia no es un fenómeno nuevo en la provincia. En reiteradas ocasiones, los jefes de la Policía en Manabí han detallado que la mayoría de los asesinatos reportados en Portoviejo y otros cantones obedecen a disputas internas y peleas por territorio entre los miembros de diferentes organizaciones criminales que buscan el control del tráfico de drogas y otras actividades ilícitas.
Los sectores donde ocurren asesinatos con mayor frecuencia corresponden a las parroquias urbanas San Pablo, Picoazá, Andrés de Vera, Simón Bolívar (sector El Guabito) y Colón. No obstante, existe un desplazamiento ocasional de las actividades criminales hacia las parroquias rurales de Portoviejo, afectando la tranquilidad de zonas turísticas y agrícolas como Crucita, Calderón y sus comunidades aledañas.
Los registros estadísticos de criminalidad detallan un patrón claro en el comportamiento de los atacantes. Los datos demuestran que la mayoría de sicariatos en Portoviejo se concentran en un rango de seis horas, ocurriendo entre las 17h00 y las 23h00.
Debido a estos hechos, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional realizan patrullajes preventivos en los barrios catalogados como de alto riesgo, con el fin de contrarrestar el accionar de estas organizaciones delictivas.
Aumento de violencia empezó con doble crimen
La actual situación de violencia marca un fuerte contraste con meses anteriores. El cantón Portoviejo había registrado varias semanas consecutivas con una disminución notable en la cantidad de asesinatos.
Esta tendencia decreciente se interrumpió abruptamente la tarde del lunes 25 de mayo. Mientras dos ciudadanos se movilizaban a bordo de un automóvil marca Kia de color vino por la parroquia Calderón, cerca del ingreso al sector conocido como Potrerillo, un grupo de sicarios interceptó el automotor en marcha y descargó una ráfaga de disparos.
En el interior del vehículo Kia falleció de manera instantánea Freddy Alberto Cedeño Reynado, producto de los múltiples impactos recibidos. En el mismo hecho, Henry Paúl García Bazurto resultó herido de gravedad y recibió asistencia médica de emergencia que permitió su traslado inmediato hacia un hospital, donde lamentablemente falleció pocas horas después debido a la gravedad de sus heridas.
Blancos específicos y crímenes selectivos
Al doble homicidio le siguió una serie de ataques dirigidos contra personas de alta relevancia pública y profesional en Portoviejo. Entre las víctimas mortales se encuentra el conocido abogado Fabián Chong.
La lista de fallecidos durante esta escalada violenta incluye además al abogado y sargento segundo de la Policía Nacional, Elvis Santiago Palma Cedeño, y al expolicía Ulbio Vicente Molineros Santos, quien al momento de su muerte se desempeñaba como director de Control Operativo de la empresa pública de tránsito Portovial EP. También ocurrieron ataques letales en contra de familiares de exfuncionarios del sistema judicial de la provincia de Manabí.
El evento más violento de esta racha se registró la madrugada del 29 de mayo en la ciudadela Las Orquídeas. En este sitio, un grupo de hombres armados ingresó de forma violenta a una vivienda y acabó con la vida de cuatro personas que se encontraban durmiendo, siendo sorprendidas por los atacantes sin posibilidad de defenderse o huir del inmueble, sumando una nueva masacre a las ocurridas este año en otros cantones de Manabí como Jama, San Vicente, Pedernales, Santa Ana y 24 de Mayo.

