Venezuela ha despertado una nueva ola de solidaridad en Manabí y Santo Domingo, donde varios clubes Rotaract se han unido para recolectar alimentos, medicinas y artículos de primera necesidad destinados a las familias afectadas por los terremotos registrados la semana pasada. La campaña es liderada por los clubes Rotaract de Portoviejo, Portoviejo del Valle, Portoviejo San Gregorio, Portoviejo Reales Tamarindos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Benjamín Flores, presidente electo del Club Rotaract de Portoviejo San Gregorio, explicó que la iniciativa busca devolver la ayuda que recibió Manabí tras el terremoto de 2016. Señaló que la emergencia que atraviesa el pueblo venezolano ha motivado a los jóvenes voluntarios a organizar una campaña de asistencia que permita enviar insumos de manera inmediata.
Los organizadores están priorizando la recepción de alimentos no perecibles, entre ellos arroz, lentejas, atún, sardinas y aceite, además de medicinas y productos de higiene personal como papel higiénico, jabón, alcohol y toallas sanitarias.
Centros de acopio y horarios
La campaña de ayuda para Venezuela se desarrolla en la sede del Club Rotario de Portoviejo, ubicada en la avenida 5 de Junio y calle Jipijapa, diagonal al Supermaxi. En ese punto se reciben las donaciones de 15h00 a 18h00, mientras que en Santo Domingo se habilitó un centro de acopio en el parque Jelen Tenka. Los organizadores informaron que la jornada de recolección se mantendrá, en principio, hasta el jueves de esta semana, aunque no se descarta extenderla de acuerdo con las necesidades de las familias afectadas y la respuesta de la ciudadanía.
Luis Naranjo, tesorero del Club Rotaract de Portoviejo San Gregorio, indicó que la respuesta ciudadana ha sido favorable desde el inicio de la campaña. Explicó que la población ha entregado principalmente alimentos y medicamentos, aunque también se reciben aportes económicos voluntarios que posteriormente son utilizados para adquirir productos prioritarios.
Los organizadores decidieron no receptar ropa ni calzado debido a que otras campañas humanitarias ya han cubierto esas necesidades. En cambio, también se está solicitando alimento para animales, especialmente para los equipos de rescate que participan en la búsqueda de personas entre los escombros.
Una ayuda coordinada con clubes y autoridades
La ayuda recolectada para Venezuela será enviada inicialmente a Quito, donde el Club Rotaract Ayllu coordina la logística para su posterior traslado al país afectado. Además, los voluntarios mantienen contacto con clubes Rotaract venezolanos y han realizado gestiones con instituciones gubernamentales para garantizar que las donaciones lleguen a las familias damnificadas.
Los jóvenes destacaron que la campaña se desarrollará por etapas y permanecerá activa mientras existan necesidades humanitarias y continúen las solicitudes de apoyo desde territorio venezolano. Cada semana se organizan nuevos envíos para evitar que los productos permanezcan almacenados durante mucho tiempo.
La solidaridad que dejó el terremoto de Manabí
La emergencia en Venezuela también ha despertado recuerdos entre quienes vivieron el terremoto de abril de 2016 en Ecuador. Los representantes de los clubes Rotaract señalaron que muchas personas se han sumado a la campaña por gratitud y porque conocen las dificultades que enfrentan las comunidades después de un desastre natural.
Los voluntarios resaltaron, además, la participación de ciudadanos venezolanos radicados en Ecuador, quienes, pese a sus limitaciones económicas, han realizado aportes para ayudar a sus compatriotas. Para los organizadores, estas acciones demuestran que la solidaridad no tiene fronteras y que, en momentos de crisis, la ayuda de pequeñas contribuciones puede marcar una diferencia para cientos de familias afectadas.
