La ciudadela El Florón, ubicada en la parroquia Andrés de Vera, de Portoviejo, es una zona que durante años ha sido catalogada como de alto riesgo en Portoviejo, ante la vulnerabilidad por deslizamientos de tierra e inundaciones. Jhon Quimís, presidente de la parroquia Andrés Vera y del Consejo Barrial de El Florón, reconoce que las invasiones y la deforestación son el principal problema del desordenado crecimiento de su población; una situación que ante la eventual llegada del fenómeno El Niño, señala, requiere de acciones urgentes.
Uno de los principales problemas se localiza en la calle Medardo Cevallos, en un tramo de aproximadamente 800 metros que abarca desde El Florón 5 hasta El Florón 8. En este trayecto, donde habitan más de 500 familias, no se cuenta con un sistema de drenaje de aguas lluvias, lo que genera recurrentes inundaciones durante la época invernal.
Al respecto, Quimís señaló que la empresa Portoaguas ya realizó las inspecciones y diseñó los proyectos para la construcción de los sumideros requeridos, por lo que la dirigencia barrial exige que se inicie la ejecución física de los trabajos.
Otro punto de riesgo en El Florón
Por otro lado, en El Florón 4, específicamente en la avenida Libertad, se registra una constante acumulación de sedimentos provenientes de la zona alta de la Ruta del Choclo, una cuestionada obra de la Prefectura de Manabí, debido a los drenajes que desembocan en las colinas de la ciudadela.
"Ahora, en vista que no tenemos respuesta, vamos a hacer una obra de mitigación, nosotros mismos, la comunidad, para que el agua lluvia drene hacia el otro lado de la vía", explicó el dirigente, pues temen que con las lluvias que se anuncian con la llegada de El Niño, haya más deslizamientos de tierra.
Quimís advirtió que el riesgo en El Florón se agrava por el surgimiento de asentamientos informales en las zonas altas, afectando especialmente a los sectores 4 y 7. El dirigente denunció que, pese a las gestiones comunitarias, existe una falta de control institucional ante actividades ilegalescomo deforestación e invasiones, que incrementan la vulnerabilidad del suelo frente a futuros deslizamientos. "Cada vez más están invadiendo, cada vez más están talando árboles (...) La tala de ceibo, sobre todo, que es un patrimonio natural y no se han tomado cartas en el asunto", acotó.
