El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consiguió este viernes la victoria legislativa más grande de su segundo mandato, con la aprobación en el Senado del macropaquete de financiación de 70.000 millones de dólares que recibirán sus cuestionadas agencias antiinmigración, comenzando por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La medida fue aprobada con los votos a favor de 52 senadores por 47 en contra y no incluye un anexo contra el llamado "Fondo contra la Instrumentalización", un sistema de compensaciones descrito por sus críticos como una estafa.
Espera la ratificación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos
Finalmente, dado que el procedimiento para establecer este fondo ha sido suspendido por un tribunal, el Senado terminó eludiendo este punto en su aprobación final de un texto que solo necesita ya de la ratificación segura de la Cámara de Representantes.
Con todo, destacados senadores republicanos, como Thom Tillis, expresaron su descontento con la división reinante en el partido a la hora de abordar el criticado fondo. "Si el Fiscal General dice que este fondo ya no va a seguir adelante no veo por qué no podíamos terminar de codificarlo", explicó Tillis en declaraciones a los medios estadounidenses, "porque nos va a perseguir a todos y cada uno de nosotros hasta el día de las elecciones".
Financiación hasta final del mandato de Trump
En cualquier caso, el presidente de Estados Unidos ganó. Con la aprobación de esta partida, el ICE y la Patrulla Fronteriza tienen garantizados sus fondos durante los próximos tres años, independientemente de cualquier crisis futura que paralice la financiación del gobierno.
Además, acaba con el bloqueo impuesto por los demócratas, quienes exigieron cambios drásticos en las políticas de actuación de estas agencias federales, cuyos agentes han estado implicados en la muerte a tiros de dos estadounidenses en Minnesota y acusaciones de abusos contra los Derechos Humanos.
A la espera de la reacción de Trump, el líder del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, criticó la aprobación de un proyecto de ley "podrido" que deja "dolorosamente claras" las prioridades del Partido Republicano: "Más dinero para Trump, más poder para Trump, y para las familias trabajadoras, nada".
Estados Unidos ha endurecido sus políticas antimigratorias desde el regreso al poder de Donald Trump.
