La Corte Suprema de Justicia de Colombia ratificó la condena de 28 años de prisión contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, por los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado.
La decisión, emitida en última instancia, concluye un proceso judicial iniciado hace tres décadas por su presunta participación en la estructura paramilitar conocida como Los 12 Apóstoles, que operó en el departamento de Antioquia durante la década de 1990.
La sentencia confirma la decisión adoptada previamente por el Tribunal Superior de Antioquia, que en noviembre de 2025 concluyó que Santiago Uribe dirigió una organización criminal dedicada a ejecutar acciones de denominada "limpieza social" en varios municipios del norte antioqueño.
El caso se centra especialmente en el asesinato de Camilo Barrientos Durán, conductor de transporte público que fue asesinado el 25 de febrero de 1994 tras ser señalado como supuesto colaborador de grupos guerrilleros.
Con este fallo, la justicia colombiana pone fin a uno de los procesos más extensos y complejos relacionados con el fenómeno del paramilitarismo en el país.
Un proceso judicial de tres décadas
Las investigaciones sobre Santiago Uribe comenzaron en 1995, cuando surgieron denuncias sobre su presunta participación en la conformación y dirección de Los 12 Apóstoles, una estructura armada ilegal que operó principalmente en los municipios de Yarumal, Campamento y Valdivia, en Antioquia.
La investigación fue archivada en 1999, pero una década después volvió a tomar fuerza tras las declaraciones del mayor retirado de la Policía Nacional Juan Carlos Meneses. Sus testimonios llevaron a la Fiscalía General de la Nación a reabrir el caso y recopilar nuevas evidencias.
Según documentos judiciales, Meneses aseguró haber conocido detalles de la operación de la organización y señaló a Santiago Uribe como una de las personas que ejercían liderazgo dentro de la estructura.
Las autoridades también recopilaron testimonios y pruebas relacionadas con presuntas listas de personas consideradas objetivos por el grupo paramilitar, entre las que figuraba Camilo Barrientos.
Captura y desarrollo del juicio
En febrero de 2016, la Fiscalía ordenó la captura de Santiago Uribe Vélez. El ganadero permaneció dos años en prisión preventiva mientras avanzaban las investigaciones y las audiencias judiciales.
El proceso se prolongó durante varios años debido a la complejidad de las pruebas y a la cantidad de testimonios presentados por las partes involucradas.
En noviembre de 2024, un juzgado emitió una sentencia absolutoria. Aunque reconoció la existencia de Los 12 Apóstoles como una organización criminal, el juez consideró que las pruebas presentadas no eran suficientes para establecer la responsabilidad penal de Santiago Uribe.
Sin embargo, la decisión fue apelada y revisada por el Tribunal Superior de Antioquia, que un año después revocó la absolución y emitió una condena de 28 años y cuatro meses de prisión. La Corte Suprema revisó posteriormente el caso y confirmó la sentencia, convirtiéndola en definitiva.
Los 12 Apóstoles y el conflicto armado colombiano
Los 12 Apóstoles surgieron a comienzos de la década de 1990 en el norte de Antioquia. Diversas investigaciones judiciales han señalado que la organización fue creada por particulares con el propósito de combatir la influencia de grupos guerrilleros en la región.
Las sentencias judiciales sostienen que el grupo desarrolló un plan sistemático de asesinatos selectivos contra personas consideradas delincuentes, colaboradores insurgentes o individuos catalogados como "indeseables".
Posteriormente, la estructura mantuvo vínculos con las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU), una de las organizaciones paramilitares más influyentes del conflicto armado colombiano.
De acuerdo con investigaciones judiciales y testimonios recopilados por organismos de justicia transicional, al grupo se le atribuyen centenares de homicidios, desapariciones, desplazamientos forzados y amenazas ocurridos durante los años noventa.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha recopilado información que vincula a Los 12 Apóstoles con más de 500 homicidios en distintas zonas del norte antioqueño.
Reacciones tras la decisión
Tras conocerse el fallo, el expresidente Álvaro Uribe manifestó públicamente que la decisión representa un tema doloroso para su familia.
Por su parte, el abogado Jaime Granados, defensor de Santiago Uribe, cuestionó la sentencia y anunció que continuará impulsando mecanismos legales para defender a su cliente.
La decisión judicial también reavivó el debate sobre la relación entre sectores políticos, económicos y estructuras paramilitares durante las décadas más intensas del conflicto armado colombiano.
Aunque a lo largo de los años se han formulado señalamientos sobre presuntos vínculos del expresidente Álvaro Uribe con grupos paramilitares, la justicia colombiana no ha emitido condenas que prueben tales acusaciones.
Con la ratificación de esta sentencia, la Corte Suprema cierra uno de los expedientes más emblemáticos relacionados con la violencia paramilitar en Colombia y establece una decisión definitiva sobre la responsabilidad penal de Santiago Uribe Vélez en el caso de Los 12 Apóstoles. (10).
