Después de más de una década vinculada al mundo de la televisión y el entretenimiento, la actriz y creadora de contenido María Emilia Cevallos decidió dar un giro radical a su vida. Desde mediados de junio dejó Guayaquil para establecerse en Cuenca, una ciudad que, según afirma, le ofrece la tranquilidad que desde hace tiempo buscaba.
La artista asegura que la decisión no fue improvisada. Durante meses analizó la posibilidad de abandonar el Puerto Principal debido al desgaste que le provocó el ambiente de la farándula, las constantes críticas en redes sociales y el seguimiento de algunos programas de espectáculos.
"Ya estoy agotada de ese tema. Hace tres años dejé la televisión y nunca hice un video anunciándolo porque no me interesaba hacer un show de eso. Simplemente me retiré", comentó a diario EXTRA.
Las polémicas que marcaron su decisión
Aunque la idea de mudarse venía rondando su cabeza desde hace mucho tiempo, hubo dos situaciones que terminaron por convencerla de hacer las maletas.
La primera ocurrió cuando habló públicamente de la complicada relación que mantiene con su madre, la expresentadora María Mercedes Cuesta, a quien señaló de haber sido una persona "violenta y abusiva" durante parte de su vida. Tras esas declaraciones, dice haber recibido una ola de críticas y comentarios que la afectaron emocionalmente.
El segundo episodio estuvo relacionado con la controversia que protagonizó junto a la actriz Krysthel Chuchuca, luego de que Cevallos cuestionara públicamente los motivos de la denuncia que esta presentó contra su expareja, Carlos Páez.
Según la actriz, ambos casos derivaron en una exposición mediática que terminó afectando su tranquilidad y su vida profesional.
"Nada me ataba a Guayaquil"
María Emilia reconoce que en Guayaquil ya no encontraba la paz que necesitaba.
"No podía salir a comer con alguien porque me tomaban fotos. Si salía con un chico, enseguida aparecían cuentas falsas escribiéndole o inventando cosas sobre mí", comentó.
Esa situación, asegura, hizo que cambiara su forma de ser.
"Me volví una persona muy defensiva y yo no soy así. Nunca he iniciado una polémica, pero tampoco me dejo pisotear. Ya estoy cansada de vivir de esa manera", expresó.
A esto también suma el clima de inseguridad que vive la ciudad, un aspecto que terminó inclinando la balanza hacia la mudanza.
Cuenca, una ciudad para empezar de nuevo
Aunque en algún momento pensó en abandonar Ecuador, el miedo a enfrentarse sola a otro país hizo que descartara esa posibilidad.
"Me da miedo enfermarme y no tener quién me cuide o que algo les pase a mis perras. La soledad siempre me ha dado mucho miedo", confesó.
Por ello optó por mudarse a Cuenca, ciudad que considera más tranquila y amigable.
"Aquí todavía se puede caminar libremente. La gente es amable y siento que puedo vivir con más paz", afirmó.
En esta nueva etapa la acompañan sus dos mascotas, Maca y Aurora, quienes, según cuenta, han sido un apoyo fundamental, especialmente durante los episodios de ansiedad y depresión que enfrentó en los últimos años.
Las redes sociales serán su principal fuente de trabajo
Aunque se mantiene alejada de la televisión desde hace tres años, María Emilia aclara que no piensa abandonar el mundo artístico.
Entre sus proyectos está impartir clases de actuación, iniciar una nueva carrera universitaria y seguir creando contenido para redes sociales, actividad que actualmente representa su principal fuente de ingresos.
Además, confesó que recientemente realizó una "limpieza digital", dejando de seguir cuentas y contenidos que afectaban su bienestar emocional.
"Viví procesos muy fuertes relacionados con mi salud mental y entendí que debía cuidar también lo que consumía en redes", explicó.
¿Volvería a la televisión?
La actriz no cierra completamente la puerta a regresar a la pantalla chica, aunque asegura que solo lo haría bajo condiciones que reconozcan su trayectoria.
Reveló que recibió una propuesta para formar parte de la producción 'El Cholito', papel que finalmente interpretó Érika Vélez, pero decidió rechazar la oferta al considerar que la remuneración no correspondía a su experiencia.
"No me van a pagar igual que a alguien que recién empieza. Soy una actriz preparada y sé el valor que tengo", sostuvo.
Por ahora, asegura que su prioridad es disfrutar de una vida más tranquila, lejos de los conflictos mediáticos.
"Ya no quiero pertenecer a la farándula. Solo quiero trabajar tranquila y vivir en paz", concluyó.
