Después de construir su nombre dentro del rock pesado, el músico ecuatoriano Billy Cueva decidió asumir uno de los mayores retos de su trayectoria artística: reinventarse sin perder su esencia. Este 2026, el baterista y cantante presenta una serie de sencillos que reflejan una evolución musical, en la que las baladas, el pop latino y futuras fusiones con el género urbano cobran protagonismo.
El artista asegura que este proceso responde a la necesidad de crecer creativamente y demostrar que puede desenvolverse en diferentes estilos, manteniendo siempre la batería como uno de los pilares de su identidad musical.
Una balada que marca un antes y un después
Uno de los lanzamientos más importantes de esta nueva etapa es Mi única salida, una power balada con la que Billy Cueva explora un terreno poco habitual dentro de su carrera.
Tras sorprender el año pasado con su proyecto Entre batacas y cantatas, donde asumió el papel de vocalista sin dejar de tocar la batería, ahora decidió enfrentar un desafío distinto al interpretar un tema cargado de emociones.
"Para mí ha sido un reto tocar este tipo de estilos porque no estoy acostumbrado a las baladas. Tenía que salir de mi zona de confort, arriesgarme y hacer algo diferente para sentirme más completo como artista", explicó.
El músico adelantó que esta evolución continuará en los próximos meses y que incluso planea grabar una balada aún más alejada del rock, manteniendo únicamente algunos elementos que caracterizan su propuesta.
Una historia rescatada después de más de diez años
Aunque Mi única salida lleva su interpretación, la composición pertenece a Angelo García, excompañero de Billy durante su paso por la banda Tres.
La canción permaneció guardada durante más de una década como un demo hasta que Cueva decidió rescatarla y convertirla en uno de los sencillos más representativos de esta nueva etapa.
La letra habla sobre las dificultades dentro de una relación de pareja y el desgaste emocional que puede surgir cuando los conflictos parecen no tener solución.
En lo personal, el artista reconoce que no suele creer en las segundas oportunidades dentro del amor, aunque respeta a quienes logran reconstruir sus relaciones.
Un artista que apuesta por evolucionar
Billy Cueva considera que la música necesita reinventarse constantemente y, por esa razón, decidió abrirse a géneros que antes no formaban parte de su repertorio.
Entre sus lanzamientos recientes también figura Por siempre tú, mi Ecuador, una canción creada inicialmente para acompañar a la selección ecuatoriana durante el Mundial de Fútbol. Aunque nació inspirada por el ambiente futbolero, el tema también busca transmitir un mensaje de identidad, orgullo y unión para los ecuatorianos.
Defiende los instrumentos en vivo
Pese al crecimiento de los ritmos urbanos, Billy afirma que seguirá apostando por producciones donde los instrumentos orgánicos tengan un papel fundamental.
A su criterio, muchas propuestas actuales terminan siendo repetitivas, por lo que procura que cada una de sus canciones tenga arreglos diferentes y un mayor nivel de complejidad musical.
Ya prepara una fusión con el género urbano
Lejos de cerrarse a las nuevas tendencias, el artista reveló que para 2027 lanzará Ave de presa, un proyecto que combinará su estilo con sonidos urbanos.
Para esta colaboración no busca necesariamente trabajar con una figura consolidada de la industria, sino brindar una oportunidad a artistas emergentes que recién comienzan su carrera.
"Me gustaría colaborar con alguien que no sea famoso todavía y darle la oportunidad de crecer", comentó.
Revivirá un clásico de su carrera
Entre sus próximos proyectos también figura un reencuentro con el pasado.
Billy Cueva logró reunir nuevamente a los exintegrantes de Bohemia para grabar una nueva versión de Ay mami, uno de los temas más recordados de la agrupación, que ahora tendrá un sonido mucho más potente y cercano al rock.
Con estos lanzamientos, el músico ecuatoriano busca demostrar que la evolución artística no significa abandonar sus raíces, sino ampliar sus posibilidades creativas y seguir explorando nuevos caminos dentro de la música.
