El comercio ilícito de tabaco se ha consolidado como un problema crítico para la economía y la seguridad de Ecuador. De acuerdo con el Estudio de Incidencia de Cigarrillos Ilegales en Ecuador, elaborado por la consultora Invamer, el 84 % de los cigarrillos que se consumen en el territorio nacional proviene del contrabando.

Esta masiva circulación de mercancía ilegal no solo debilita los esfuerzos del sistema de salud pública, sino que representa un golpe devastador para las arcas del Estado debido a una sistemática evasión tributaria.

La región Costa se ha transformado en el epicentro de este fenómeno delictivo, registrando una incidencia promedio del 97 %. Provincias como Esmeraldas alcanzan una penetración del 100 % de producto ilegal, seguidas muy de cerca por Manabí, Los Ríos y Guayas con un 97 %, El Oro con el 95 % y Santa Elena con el 88 %.

Contrabando y diferencia de precios

La enorme diferencia de precios entre las marcas legales —fuertemente gravadas por el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE)— y las marcas clandestinas procedentes de Asia impulsa este consumo masivo en el litoral ecuatoriano, señala un informe de Invamer.

En Ecuador,  el tabaco y sus derivados pagan altos impuestos que han sido establecidos para disuadir su consumo. El tabaco y los cigarrillos pagan una tarifa del 150% por concepto del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE). A esto se le suma una tarifa específica de $0,16 por cada unidad de cigarrillo y, finalmente, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre el precio total final.

En una entrevista anterior, Santiago Trejo, director ejecutivo de la Asociación de Industriales Licoreros del Ecuador (ADILE), explicó que los impuestos representan el 180 % del valor real del tabaco en Ecuador.

Durante la última década, el contrabando de cigarrillos provocó pérdidas fiscales estimadas en USD 2.600 millones. Esta cifra de evasión duplica los USD 1.000 millones que el Estado logró recaudar de forma legítima mediante la aplicación del ICE al mercado legal en el mismo período de tiempo.

El contrabando resta cobertura de salud

Por otra parte, la magnitud de la evasión contrasta drásticamente con la presión que el tabaquismo ejerce sobre el sistema sanitario del país. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en Ecuador existen más de 521.220 fumadores activos.

Asimismo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) advierte que aproximadamente 7.798 personas mueren cada año a causa de enfermedades ligadas al tabaco, lo que genera un gasto anual de USD 478 millones en atención médica. Al evadir el pago de los aranceles e impuestos correspondientes, el mercado ilegal transfiere los costos de salud a los contribuyentes sin aportar un solo centavo al fisco, profundizando la crisis económica y sanitaria a nivel nacional.