Perder la estabilidad al caminar, sentir que todo gira alrededor o experimentar mareos frecuentes son síntomas que no siempre están relacionados con el cansancio o la presión arterial. Las enfermedades vestibulares comprenden un grupo de trastornos que afectan el sistema del equilibrio y que tienen su origen en el oído interno o en algunas de sus estructuras.

La otorrinolaringóloga Ivonne Intriago explicó en entrevista con Manavisión Plus que estas alteraciones pueden manifestarse mediante vértigo, inestabilidad, mareos y, en ciertos casos, con síntomas auditivos que acompañan las crisis.

La especialista señaló que no todos los mareos tienen el mismo origen. Algunas personas pueden presentar episodios temporales durante un cuadro gripal o una fuerte congestión, debido a que el oído medio se llena de secreciones y genera una alteración transitoria del equilibrio.

El vértigo posicional es uno de los casos más comunes

Dentro de las enfermedades vestibulares, el vértigo posicional paroxístico benigno es uno de los diagnósticos más frecuentes en la provincia de Manabí. Esta patología se produce cuando pequeñas partículas del oído se desplazan hacia zonas donde no deberían estar y desencadenan crisis repentinas de vértigo.

Según la experiencia de la especialista, esta afección es más común en las mujeres. La relación aproximada es de cinco casos femeninos por cada hombre diagnosticado, una situación que podría estar relacionada con cambios hormonales y metabólicos.

Sin embargo, la doctora Intriago aclaró que los hombres también pueden desarrollar otros trastornos del sistema vestibular, como la migraña vestibular o la laberintitis, enfermedades que igualmente provocan mareos y alteraciones del equilibrio.

Golpes y enfermedades de base aumentan el riesgo

Las enfermedades vestibulares pueden aparecer en cualquier etapa de la vida. Incluso un golpe leve en la cabeza o un movimiento brusco del cuello pueden desencadenar un episodio de vértigo posicional.

La especialista explicó que también existen factores relacionados con enfermedades de base. Pacientes con diabetes, hipertensión, hipotiroidismo o alteraciones hormonales presentan mayor riesgo de desarrollar este tipo de problemas debido a los cambios que estas patologías producen en el organismo.

Además, las personas que padecen migrañas frecuentes pueden desarrollar síntomas vestibulares durante la evolución de la enfermedad, especialmente cuando los dolores de cabeza no reciben un adecuado control médico.

El diagnóstico requiere una evaluación completa

La doctora Intriago señaló que las enfermedades vestibulares requieren una valoración integral para determinar su origen. El diagnóstico no depende únicamente de los síntomas, sino de una revisión detallada de la historia clínica y de la realización de exámenes complementarios.

En algunos pacientes es necesario el apoyo de otros especialistas, como endocrinólogos, ginecólogos o médicos dedicados al tratamiento de enfermedades autoinmunes. De hecho, algunas personas descubren trastornos metabólicos u hormonales después de consultar por episodios de vértigo.

La especialista indicó que también se realizan pruebas auditivas para identificar si existe una alteración en la percepción de los sonidos, un dato importante para determinar el tipo de lesión y definir el tratamiento más adecuado.

El tratamiento depende de cada paciente

Las enfermedades vestibulares no tienen un único tratamiento. Algunas, como el vértigo posicional, pueden mejorar mediante maniobras realizadas en la consulta médica para reposicionar las partículas del oído.

En otros casos, los pacientes requieren medicación, cambios en sus hábitos y controles periódicos para mantener la enfermedad bajo control. La especialista explicó que muchas personas pueden llevar una vida normal cuando reciben un diagnóstico oportuno y siguen las recomendaciones médicas.

También advirtió que algunas de estas patologías pueden reaparecer después de meses o años sin síntomas. Por ello, recomendó acudir al especialista cuando los mareos, la sensación de movimiento o la pérdida del equilibrio se vuelvan recurrentes, ya que una atención temprana permite identificar la causa y evitar complicaciones posteriores.