La telecirugía marcó un hito en Ecuador con una operación que combinó innovación médica, tecnología avanzada y telecomunicaciones de última generación. Jorge Bravo López, director del Centro de Cirugía Robótica de la clínica Santa Bárbara, afirmó que este procedimiento permitió alcanzar varios récords mundiales y proyectar al país como referente internacional en este campo de la medicina.

Según explicó, todo comenzó con la incorporación de Kangduo, una plataforma robótica de quinta generación instalada en la clínica Santa Bárbara de Gualaceo, en la provincia del Azuay. La llegada de esta tecnología, la primera de sus características en Latinoamérica, dio paso a la creación del Centro de Cirugía Robótica y permitió realizar intervenciones con la participación de especialistas ubicados en diferentes partes del mundo.

Bravo indicó que el proyecto fue posible gracias al trabajo conjunto de cirujanos, ingenieros, expertos en telecomunicaciones y empresas tecnológicas de varios países. Esta colaboración permitió desarrollar una conexión capaz de transmitir información quirúrgica en tiempo real entre América y Asia, un requisito fundamental para realizar procedimientos remotos con seguridad y precisión, explicó en entrevista con Manavisión Plus.

Un récord mundial de distancia

Entre los logros alcanzados destaca la realización de la telecirugía más larga registrada hasta el momento. La intervención conectó a médicos ubicados en Ecuador con especialistas localizados en la ciudad china de Harbin, separados por aproximadamente 19.000 kilómetros lineales y una diferencia horaria de 13 horas.

Sin embargo, Bravo explicó que los datos transmitidos durante la operación recorrieron cerca de 35.000 kilómetros debido a la ruta tecnológica utilizada para enlazar ambos puntos. Esa distancia superó ampliamente el récord previo reportado en septiembre de 2025, cuando una intervención remota alcanzó poco más de 12.000 kilómetros.

El procedimiento consistió en un bypass gástrico realizado a una paciente con obesidad mórbida, diabetes e hipertensión. La cirugía contó con la participación colaborativa de especialistas ecuatorianos y chinos, quienes trabajaron simultáneamente durante una operación que se desarrolló sin contratiempos y dentro de los tiempos habituales para este tipo de procedimientos.

Tecnología satelital inédita

Otro de los hitos mencionados por Bravo corresponde a la primera telecirugía híbrida satelital multiórbita realizada en el mundo. Según indicó, la innovación consistió en combinar sistemas de comunicación por satélite con redes de fibra óptica para transmitir los movimientos ejecutados por los cirujanos desde una consola robótica.

El especialista explicó que la señal fue enviada hacia satélites en órbita y posteriormente redirigida hacia Asia, permitiendo que los comandos llegaran prácticamente de manera instantánea al equipo quirúrgico. Esta solución tecnológica fue desarrollada específicamente para el proyecto y recibió el nombre de Qhapaq Ñan, en referencia a la histórica red vial andina.

La iniciativa buscó establecer una analogía entre los antiguos caminos que conectaban extensos territorios del continente y la nueva infraestructura digital capaz de unir dos continentes mediante tecnología avanzada. El objetivo fue demostrar que la distancia geográfica ya no constituye una barrera para la colaboración médica especializada.

La llegada de una nueva generación robótica

Bravo destacó además que el bypass gástrico efectuado durante esta operación se convirtió en el primero realizado en el mundo con la plataforma Kangduo bajo estas características de conexión remota. Asimismo, señaló que las primeras intervenciones desarrolladas en el mundo occidental con este sistema también se efectuaron en Ecuador.

La plataforma, considerada de quinta generación, incorpora visión tridimensional de alta definición, precisión mejorada en los movimientos quirúrgicos y sistemas que permiten replicar de manera exacta las acciones realizadas por el cirujano desde una consola de control. Según explicó, la tecnología no sustituye al médico, sino que amplifica sus capacidades y mejora las condiciones de trabajo durante la intervención.

Durante la operación internacional se logró mantener una latencia inferior a 150 milisegundos, un nivel considerado fundamental para garantizar seguridad y precisión. Esta velocidad permitió que los movimientos ejecutados por los especialistas fueran reproducidos casi instantáneamente, evitando retrasos que pudieran comprometer el procedimiento.

Proyección para el sistema de salud

El director del Centro de Cirugía Robótica sostuvo que estos avances podrían facilitar el acceso a procedimientos especializados en zonas alejadas donde existe escasez de médicos altamente capacitados. A su criterio, la telecirugía tiene el potencial de acercar servicios complejos a comunidades que actualmente enfrentan limitaciones para acceder a atención especializada.

Además de las operaciones, la clínica Santa Bárbara inició programas de entrenamiento y certificación para profesionales interesados en cirugía robótica. Las capacitaciones incluyen médicos, enfermeras, instrumentistas e ingenieros biomédicos, con el propósito de fortalecer el conocimiento técnico necesario para expandir el uso de estas herramientas.

Bravo considera que la experiencia alcanzada en Ecuador puede convertirse en un punto de partida para futuros proyectos de integración tecnológica en América Latina. Entre las metas planteadas figura la creación de redes de colaboración internacional capaces de conectar hospitales y centros especializados mediante plataformas robóticas avanzadas.

Según explicó, la aspiración a largo plazo es construir un sistema interconectado que permita realizar procedimientos colaborativos entre distintos países, aprovechando las ventajas de la telecirugía para mejorar el acceso, la precisión y la calidad de la atención médica en beneficio de los pacientes.

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