La Policía en el distrito Manta, a través de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsión (DINASED) y de la Unidad Nacional de Investigación Antisecuestros y Extorsión (UNASE), ejecutó el Operativo Libertad 839, en la madrugada del 23 de julio de 2026 en el cantón Jaramijó, provincia de Manabí, donde fueron aprehendidos dos ciudadanos investigados por su presunta participación en un caso de extorsión. La intervención se desarrolló luego de una denuncia presentada por una comerciante que reportó amenazas y exigencias económicas mediante la aplicación WhatsApp.

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De acuerdo con el informe policial, la víctima comenzó a recibir varios mensajes intimidatorios días antes del operativo. En las comunicaciones, los presuntos responsables exigían el pago de 5 mil dólares para no atentar contra su integridad ni la de sus familiares. Además de los mensajes escritos, la denunciante recibió videos en los que aparecían armas de fuego como mecanismo de intimidación para presionar la entrega del dinero.

Las investigaciones fueron asumidas por equipos especializados de la UNASE Manabí, que aplicaron técnicas de análisis de información y procedimientos investigativos para identificar a los presuntos involucrados y establecer su posible participación en el hecho denunciado.

Investigación permitió ubicar a los sospechosos

Como resultado de las diligencias desarrolladas por los agentes especializados, la tarde del 23 de julio de 2026 se ejecutó una intervención en el cantón Jaramijó, donde fueron aprehendidos Ángel Gabriel M. M., de 20 años, y Wesley Berlín M. M., de 28 años.

Según la información oficial, ninguno de los dos registra antecedentes penales. Ambos fueron detenidos en el marco de la investigación por el presunto delito de extorsión y posteriormente puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes para el desarrollo del proceso correspondiente.

Durante el operativo, los investigadores también realizaron el levantamiento de varios indicios considerados de interés para la causa. Entre las evidencias constan tres teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a las pericias técnicas que permitan obtener información relacionada con la investigación.

Amenazas mediante aplicaciones de mensajería

Según el informe de la Policía en Manta, la modalidad utilizada en este caso consistió en el envío de mensajes a través de WhatsApp, acompañados de material audiovisual con armas de fuego. Según la denuncia, el objetivo era generar temor en la víctima para obligarla a entregar el dinero exigido.

La Policía en Manta informó que este tipo de evidencias digitales forman parte de los elementos que son analizados durante las investigaciones por extorsión, ya que pueden aportar información sobre los responsables, los dispositivos utilizados y las comunicaciones mantenidas con las víctimas.

Una vez concluida la intervención, los aprehendidos fueron trasladados para cumplir con los procedimientos legales establecidos. La autoridad competente definirá su situación jurídica conforme al debido proceso y con base en los elementos recopilados durante la investigación.

Operativos contra la extorsión en Manabí

El Operativo Libertad 839 forma parte de las acciones permanentes que ejecuta la Policía Nacional para investigar denuncias relacionadas con extorsiones en la provincia de Manabí. Estas operaciones son desarrolladas por unidades especializadas de la DINASED y la UNASE, que trabajan en coordinación con la Fiscalía General del Estado.

Durante 2026, las autoridades han reportado distintos procedimientos relacionados con este delito en el distrito Manta-Montecristi-Jaramijó. Entre los casos informados oficialmente constan investigaciones por amenazas contra comerciantes, detenciones de personas presuntamente vinculadas con cobros extorsivos y operativos dirigidos a identificar estructuras dedicadas a esta actividad ilícita.

En varios de estos procesos, las investigaciones han determinado que los presuntos responsables utilizan aplicaciones de mensajería instantánea para enviar amenazas, fotografías o videos con armas de fuego, así como mensajes en los que exigen diferentes cantidades de dinero a cambio de no atentar contra las víctimas o sus familiares.

Modalidades bajo investigación

La Policía en Manta ha informado que una de las modalidades recurrentes consiste en el envío de mensajes intimidatorios desde números telefónicos que posteriormente son analizados por las unidades investigativas. En algunos casos, las víctimas también reciben llamadas telefónicas o fotografías de sus negocios y familiares como mecanismo de presión.

La Policía recomienda a la ciudadanía presentar las denuncias correspondientes cuando reciban este tipo de amenazas y evitar realizar pagos a quienes formulen exigencias económicas bajo intimidación. La información proporcionada por las víctimas permite a los investigadores desarrollar acciones de inteligencia y obtener elementos que faciliten la identificación de los responsables.

Casos destacados de extorsión en el distrito Manta-Montecristi-Jaramijó durante 2026

El delito de extorsión se ha mantenido como una de las principales amenazas para comerciantes, emprendedores y ciudadanos en el distrito Manta-Montecristi-Jaramijó durante 2026. Las investigaciones de la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado muestran un patrón recurrente: exigencias de dinero bajo amenazas de muerte, mensajes enviados por WhatsApp, panfletos intimidatorios y presuntos vínculos de los sospechosos con grupos de delincuencia organizada.

Febrero de 2026 la Fiscalía procesó a cuatro personas, tres adultos y un adolescente de 15 años, por el presunto delito de extorsión en Manta. Según la investigación, los implicados exigían USD 5.000 a una víctima a cambio de no atentar contra su vida ni la de su familia. Durante los allanamientos se decomisaron armas de fuego, municiones, teléfonos celulares y una motocicleta. Un juez dictó prisión preventiva para los tres adultos, mientras que el menor fue sometido al procedimiento establecido en el Código de la Niñez y Adolescencia.

Marzo de 2026. Un niño de 12 años fue aislado por su presunta participación en un caso de extorsión registrado en Manta. La investigación evidenció la utilización de menores de edad en actividades relacionadas con estructuras delictivas.

Ese mismo mes, la Policía detuvo a dos personas acusadas de extorsionar a un comerciante mediante amenazas de muerte, en un operativo desarrollado tras la denuncia presentada por la víctima.

Abril de 2026. Tres personas fueron detenidas dentro de una notaría cuando presuntamente intentaban legalizar un terreno que, de acuerdo con la investigación, habría sido obtenido mediante actos de extorsión e intimidación. El caso quedó en manos de la Fiscalía para determinar responsabilidades.

Mayo de 2026. Una pareja, integrada por un hombre y una mujer, fue detenida por su presunta participación en una red de extorsión. De acuerdo con las investigaciones, ambos enviaban mensajes por WhatsApp acompañados de fotografías de armas de fuego para exigir dinero a sus víctimas a cambio de no atentar contra ellas o sus familiares. Las autoridades informaron que los sospechosos tendrían presuntos vínculos con la organización criminal Tren de Aragua.

Junio de 2026. En el marco del Operativo Libertad 726, la Policía aprehendió a dos jóvenes de 19 y 20 años, señalados por presuntamente exigir USD 7.000 a un comerciante para no atentar contra su integridad. La intervención permitió la captura de los sospechosos y la recolección de indicios para el proceso judicial.

Julio de 2026. Tres personas fueron detenidas por su presunta participación en un caso de secuestro y extorsión en el distrito Manta. Durante el operativo policial, un agente resultó herido mientras se ejecutaban las acciones para rescatar a la víctima y capturar a los implicados.

Contexto

Las autoridades han identificado que las extorsiones en el distrito Manta-Montecristi-Jaramijó se presentan principalmente mediante el cobro de las denominadas "vacunas", llamadas telefónicas, mensajes por aplicaciones de mensajería instantánea y panfletos con amenazas dirigidas a comerciantes y ciudadanos.

Las investigaciones también han evidenciado que varias de estas estructuras delictivas operan con la participación de familiares, amigos o personas cercanas a los integrantes de las organizaciones criminales, además de la utilización de adolescentes y menores de edad para ejecutar determinadas actividades relacionadas con estos delitos.