Un bebé de aproximadamente cinco meses de edad fue dejado de manera anónima en la Cuna de Vida de la Casa Hogar Valle Feliz, en Santo Domingo. El menor fue recibido por el personal de la institución, atendido por especialistas de salud y puesto bajo protección mientras se activan los protocolos legales y sociales correspondientes.
La llegada del pequeño ocurrió en las últimas horas y movilizó a trabajadores sociales, personal médico y autoridades encargadas de la protección de la niñez. Aunque todavía no tiene un nombre oficial, dentro de la casa hogar ya lo conocen como "Nene".
Cuando fue recibido por el personal de Valle Feliz, el bebé llevaba una pulsera roja. La mujer que lo dejó utilizó el sistema seguro y anónimo de la institución y, antes de retirarse, tomó una carta informativa disponible para quienes utilizan este mecanismo.
Una segunda oportunidad
La escena fue breve, pero suficiente para cambiar el rumbo de la vida del menor.
La Cuna de Vida funciona en el ingreso de la casa hogar ubicada en la calle Perú. Se trata de una pequeña sala climatizada creada para que madres que no pueden hacerse cargo de sus hijos tengan una alternativa distinta al abandono en espacios públicos.
Tras el ingreso del bebé, la institución notificó inmediatamente a la DINAPEN y al Ministerio de Salud Pública, tal como establece el protocolo.
Posteriormente, el niño fue trasladado al hospital de referencia Gustavo Domínguez, donde especialistas en pediatría realizaron exámenes médicos para verificar su estado de salud.
Un niño tranquilo y saludable
Los resultados fueron alentadores.
La directora provincial del Ministerio de Salud Pública, Lorena Baque, informó que las evaluaciones confirmaron que el bebé se encuentra en buen estado de salud y que no presenta señales evidentes de maltrato.
La funcionaria destacó además algunas características que llamaron la atención del personal médico durante la valoración.
Según relató, el pequeño se mostró tranquilo durante los procedimientos clínicos. Incluso cuando se le practicaron exámenes sanguíneos reaccionó de manera serena, algo que sorprendió a quienes participaron en su atención.
"Es un niño muy valiente", comentó la funcionaria al recordar la actitud del menor durante las pruebas médicas.
El origen de la Cuna de Vida
La iniciativa nació hace aproximadamente seis años impulsada por las Hermanas Benedictinas y la Casa Hogar Valle Feliz.
La responsable de la institución, Carmela Ewa Pilarska, conocida como Sor Carmelita, explicó que el proyecto busca proteger tanto la vida del bebé como la de la madre que atraviesa una situación compleja.
La idea surgió después de analizar varios casos de recién nacidos encontrados en condiciones de abandono. Algunos fueron hallados en calles, terrenos baldíos o incluso basureros.
Según datos compartidos por el Ministerio de Salud Pública, años atrás se registraban cerca de 40 casos de abandono infantil en un periodo aproximado de dos años.
Aunque actualmente los reportes son menos frecuentes, las autoridades recuerdan que todavía aparecen casos de neonatos encontrados sin vida en fundas, matorrales o espacios inseguros.
Un protocolo que continúa
Sor Carmelita explicó que la confidencialidad es una parte fundamental del proyecto. Sin embargo, eso no significa que el caso termine con la entrega del bebé.
Una vez que el menor ingresa a Valle Feliz, intervienen equipos de trabajo social, psicología y asesoría legal para realizar el seguimiento correspondiente.
Las gestiones incluyen la búsqueda de familiares que puedan asumir su cuidado. El objetivo principal es determinar si existe la posibilidad de una reinserción familiar segura.
Mientras ese proceso avanza, el bebé permanecerá bajo la protección de la casa hogar y continuará recibiendo controles médicos periódicos.
El tercer bebé de Cuna de Vida
La llegada del pequeño marca un nuevo capítulo para la Cuna de Vida.
Desde la creación de este proyecto, solo tres bebés han sido entregados mediante este sistema en Santo Domingo.
Por ahora, el menor continúa rodeado del cuidado de quienes integran la familia de Valle Feliz. Todavía no tiene un nombre definitivo, aunque ya existen algunas propuestas.
Sor Carmelita contó que la decisión no será tomada de manera individual. Las niñas y adolescentes que viven en la casa hogar también participarán en la elección.
Mientras eso ocurre, todos lo llaman simplemente "Nene", el pequeño que encontró una oportunidad de protección en un lugar creado precisamente para evitar que historias como la suya terminen en tragedia.
