El estado de Minnesota, Estados Unidos, puso en vigor en julio de 2026 una legislación que permite servir bebidas alcohólicas en eventos especiales organizados por residencias para adultos mayores, tras una iniciativa impulsada por Anita LeBrun, una residente de 82 años que promovió el cambio luego de que su centro recibiera una advertencia por ofrecer champán durante una celebración.

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La iniciativa comenzó en 2025, cuando la residencia Amira Choice Champlin, donde vive LeBrun, fue notificada por las autoridades estatales tras servir champán durante un evento conmemorativo por la remodelación de sus instalaciones.

Según relató LeBrun en declaraciones recogidas por la BBC, consideró que la restricción era innecesaria y decidió iniciar una campaña para modificar la normativa estatal que regulaba el servicio de bebidas alcohólicas en este tipo de establecimientos.

La nueva legislación

La norma, conocida popularmente como "La hora feliz de los abuelos", fue promulgada con el respaldo del gobernador de Minnesota, Tim Walz, y entró en vigor durante el mes de julio.

La legislación autoriza a las residencias para adultos mayores a ofrecer bebidas alcohólicas a residentes e invitados durante eventos especiales, sin que los centros deban tramitar una licencia de venta de alcohol para esas ocasiones.

De acuerdo con los administradores de Amira Choice Champlin, la aplicación de la nueva norma estará acompañada de las medidas de seguridad ya existentes para proteger a los residentes.

Límites y medidas de seguridad

Las autoridades del centro indicaron que el consumo estará limitado a un máximo de dos bebidas por persona durante los eventos sociales, con el objetivo de reducir el riesgo de caídas y otros accidentes.

Durante la promulgación de la ley, el gobernador Tim Walz señaló que el envejecimiento no debería implicar la pérdida de tradiciones o libertades que las personas han disfrutado a lo largo de su vida.

Por su parte, Anita LeBrun afirmó que vivir en una residencia para adultos mayores no debería significar contar con menos libertades que el resto de la población. La nueva normativa busca establecer un marco legal para la realización de actividades sociales en estos centros, manteniendo al mismo tiempo las medidas de seguridad para sus residentes.