Dos hermanos, de 2 y 4 años de edad, fueron hallados muertos este lunes 22 de junio de 2026 dentro del auto de su familia en un aparcamiento residencial de Carpentras, en el sureste de Francia, en plena ola de calor.
"Las causas de la muerte están por determinar, pero la principal pista es la ola de calor", indicó la fiscal de Carpentras, Hélène Mourges, a AFP.
Conmoción por muerte de hermanitos en Francia
La madre de los niños fue atendida por los servicios de emergencia y aún no ha prestado declaración, precisó la representante del ministerio público.
Los bomberos indicaron a AFP que descubrieron "a dos niños en parada cardiorrespiratoria tras haber recibido una llamada hacia las 13h20 (hora francesa)".
Al momento de presume que la progenitora olvidó a los menores en el asiento posterior del carro, sin que se haya determinado cuánto tiempo estuvieron allí.
Altas y mortales temperaturas
La mitad de Francia se encuentra este lunes en alerta roja por ola de calor, cuya "intensidad" excepcional recuerda a la de 2003, cuando murieron cerca de 15.000 personas, según el servicio meteorológico Météo Francia.
Aunque Carpentras está en alerta naranja, Météo France anunció temperaturas de hasta 39ºC en esta localidad.
El domingo, tres personas mayores fallecieron en sus domicilios en el suroeste de Francia debido a las altas temperaturas, indicaron las autoridades. Al menos otras 13 personas se ahogaron durante el fin de semana en Francia, según Protección Civil.
El peligro del calor extremo
Estudios provistos por la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVI) detallan que solo se requieren 30 minutos para que la temperatura interna de un coche se duplique respecto al exterior, ascendiendo con facilidad de los 27 a los 50 grados centígrados.
Esta clase de entornos cerrados genera una acumulación térmica acelerada que resulta letal, en especial durante los meses de verano cuando los termómetros externos superan con regularidad los 40 grados centígrados en diversos puntos de la geografía europea.
Informes médicos europeos recalcan que los niños y los lactantes constituyen los grupos poblacionales con mayor índice de vulnerabilidad frente a las elevadas temperaturas. Esto obedece a que el sistema de autorregulación corporal en los bebés es inmaduro, impidiendo que el organismo compense el calor extremo exterior.
