Al menos tres personas murieron y cinco resultaron heridas la mañana de este lunes 22 de junio luego de registrarse un tiroteo en el interior de la Escuela Secundaria Nacional de San José, ubicada en la ciudad de Tacloban, en el este de Filipinas.
El hecho violento ocurrió alrededor de las 09h00 (hora local) en plena jornada escolar. Las fuerzas de seguridad filipinas confirmaron la detención de dos sospechosos menores de edad, entre ellos un estudiante de noveno grado de 15 años.
Así fue el tiroteo en un colegio de Filipinas
Los atacantes irrumpieron con armas de fuego en el centro educativo por causas que aún se encuentran bajo investigación oficial, motivando el despliegue inmediato de las unidades de emergencia y la suspensión total de las actividades académicas en el distrito afectado.
Tras las primeras detonaciones en el campus, el pánico se apoderó de alumnos y profesores. Las fuerzas del orden público se movilizaron de urgencia para neutralizar la amenaza y asegurar el perímetro del establecimiento.
"El incidente dejó tres fallecidos y cinco heridos. Las víctimas fueron trasladadas de inmediato a centros médicos cercanos para recibir tratamiento. El personal policial aseguró la zona", indicó la Policía en un comunicado oficial emitido poco antes de confirmar los arrestos de los presuntos autores del asalto.
Los equipos médicos de Tacloban informaron que el estado de salud de los cinco heridos es reservado. Paralelamente, los especialistas forenses ingresaron a las aulas para realizar el levantamiento de los cuerpos y recolectar las evidencias balísticas correspondientes.
Detención de sospechosos y suspensión de clases
La rápida intervención de las patrullas policiales en los alrededores de la Escuela Secundaria permitió interceptar a los presuntos agresores antes de que abandonaran el área.
Las autoridades de Filipinas corroboraron que uno de los detenidos es un estudiante de 9º grado, de 15 años, mientras que el segundo sospechoso también es menor de edad.
Ante el impacto social del suceso, la administración civil decretó la suspensión de las clases en todo el distrito de San José hasta que existan garantías de seguridad totales.
"Pedimos a la población mantener la cama, abstenerse de difundir información no verificada y cooperar con las autoridades proporcionando cualquier información que pueda ayudar a la investigación en curso", recoge el texto difundido por los portavoces de la Policía de Filipinas.
