Las elecciones en Perú se realizan este domingo 7 de junio de 2026. Millones de ciudadanos acudirán a las urnas para elegir al próximo presidente de la República entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú.
La jornada electoral llega marcada por la incertidumbre. Además, el país mantiene una crisis institucional que durante los últimos diez años provocó constantes enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso, así como una sucesión de mandatarios que no lograron consolidar estabilidad política.
Elecciones en Perú llegan con encuestas ajustadas
Los últimos sondeos publicados antes del cierre establecido por la legislación electoral muestran una competencia estrecha. Una encuesta de Ipsos ubicó a Fujimori con el 38 % de intención de voto frente al 35 % registrado por Sánchez.
Sin embargo, el debate presidencial celebrado en la recta final de la campaña introdujo nuevos elementos en la contienda. Por ello, especialistas consideran que una parte importante del electorado podría definir su voto durante las últimas horas previas a la elección.
Fujimori alcanzó el primer lugar durante la primera vuelta presidencial. Aun así, el proceso reflejó una elevada fragmentación política debido a la participación de 35 candidatos que aspiraron a llegar a la Presidencia.
Por su parte, Sánchez consiguió avanzar a la segunda vuelta tras superar por un margen reducido al conservador Rafael López-Aliaga. Desde entonces, centró su discurso en reformas institucionales y una mayor presencia del Estado en distintas regiones del país.
Dos modelos políticos buscan llegar al poder
Las elecciones en Perú enfrentan dos proyectos políticos diferentes. Fujimori enfoca su campaña en crecimiento económico, seguridad ciudadana y combate a la delincuencia, mientras Sánchez plantea reformas políticas y fortalecimiento de los servicios públicos.
Durante la campaña, Sánchez prometió amnistiar al expresidente Pedro Castillo. Además, propuso reformar instituciones que considera "secuestradas y subvertidas" por el fujimorismo y ampliar la inversión estatal en educación, salud e infraestructura.
Por otro lado, Fujimori advirtió sobre el "caos" que, según sostiene, podría generar un retorno a políticas vinculadas al anterior gobierno. También insistió en medidas relacionadas con seguridad, control del crimen y estabilidad económica.
La polarización continúa presente dentro del escenario electoral. En consecuencia, una parte importante de los votantes basa su decisión en el nivel de rechazo que genera uno u otro candidato más que en la identificación con una propuesta específica.
Congreso y gobernabilidad marcarán el próximo periodo
Las elecciones en Perú también definirán la relación entre el Ejecutivo y el nuevo Congreso. El país regresa a un sistema bicameral integrado por 130 diputados y 60 senadores.
El nuevo Senado contará con facultades relevantes dentro de la estructura institucional. Entre ellas destacan la revisión de leyes y la participación en la designación de autoridades como magistrados del Tribunal Constitucional y el Defensor del Pueblo.
La gobernabilidad aparece como uno de los principales desafíos para quien resulte elegido presidente. Desde hace una década, Perú experimenta una sucesión de crisis políticas que afectan la estabilidad del país y la confianza ciudadana.
Asimismo, el artículo 113 de la Constitución mantiene protagonismo dentro del debate público. Esta disposición permite al Congreso destituir al presidente por incapacidad moral o física, mecanismo que ha generado controversias durante los últimos años.
Las elecciones en Perú de este 7 de junio de 2026 representan una nueva oportunidad para redefinir el rumbo político del país. El resultado determinará quién ocupará la Presidencia y cómo se desarrollará la relación entre los poderes del Estado durante los próximos años.
