Un tribunal de la sharía de Aceh, provincia de Indonesia, ordenó que una pareja de jóvenes fuera azotada 21 veces con una vara de ratán el pasado jueves, tras declararlos culpables de violar la ley islámica por besarse durante una transmisión en vivo en TikTok.

El castigo, ejecutado en el parque municipal Bustanussalatin ante al menos un centenar de personas, se aplicó debido a que los implicados mantenían una relación afectiva en público sin estar casados.

El origen de la denuncia por redes sociales

La pareja, integrada por un hombre de 22 años y una mujer de 25, fue arrestada en abril tras hacerse viral un video del 27 de febrero en el que aparecían besándose dentro de un automóvil en Banda Aceh.

La difusión de la transmisión motivó denuncias formales ante los cuerpos de seguridad de la sharía.

La sentencia inicial contemplaba 25 latigazos, pero la judicatura redujo la pena a 21 debido a que los imputados ya habían cumplido cuatro meses de prisión preventiva.

Durante el proceso, el tribunal confiscó y ordenó la destrucción de un teléfono celular y una memoria USB que contenían el archivo audiovisual como prueba material del caso.

El marco legal de la sharía en la región

Aceh es la única provincia de Indonesia que implementa una interpretación penal de la ley islámica. Esta autonomía jurídica le fue otorgada por el gobierno central laico en el año 2006, como parte de los acuerdos de paz para finalizar un conflicto armado separatista.

Posteriormente, en 2015, la administración local extendió la obligatoriedad de esta normativa al 1% de la población no musulmana residente en la región.

Las ordenanzas actuales contemplan castigos de hasta 100 latigazos por conductas consideradas delitos contra la moral, tales como el adulterio, las apuestas en línea, el consumo de alcohol o el incumplimiento de códigos de vestimenta religiosos. Junto a la pareja, otras cuatro personas recibieron azotes públicos por juego y adulterio.

El castigo a la pareja generó controversia en Indonesia

La aplicación de azotes ha reavivado las críticas de organizaciones no gubernamentales. Usman Hamid, director ejecutivo de Amnistía Internacional Indonesia, señaló que la práctica vulnera los tratados internacionales suscritos por el país contra los castigos degradantes: "Ese comportamiento podría considerarse inapropiado porque las redes sociales son vistas por personas de diversos grupos de edad, incluidos niños. Pero ¿es un delito que justifique prisión o incluso azotes? Eso sería excesivo".

Por el contrario, algunos ciudadanos de Banda Aceh respaldan la medida. Aini Nadhirah, residente local de 22 años presente en la ejecución, declaró: "En mi opinión, estos azotes están totalmente justificados porque sirven como advertencia a otros residentes de Aceh para que sean más cuidadosos al usar las redes sociales. También crean conciencia de que esas acciones son inaceptables, educando así al público".