Al menos 25 personas murieron y otras 85 resultaron heridas en Kiev, capital de Ucrania, tras una masiva ofensiva de drones y misiles ejecutada por las fuerzas armadas de Rusia. Las autoridades ucranianas calificaron este bombardeo como el mayor ataque contra la capital del país desde que comenzó la invasión rusa en febrero de 2022.

La agresión provocó severos daños materiales en la infraestructura civil y residencial, consolidándose como una de las peores jornadas bélicas registradas en la región central del territorio ucraniano. La agresión aérea, que combinó el uso de tecnología no tripulada y proyectiles de largo alcance, activó los sistemas de defensa aérea de la ciudad durante gran parte de la madrugada.}

Rusia utilizó drones para este ataque en Ucrania

Periodistas presentes en la zona escucharon explosiones en la noche que se prolongaron durante varias horas consecutivas. En uno de los barrios alcanzados por los impactos directos, un reportero vio cómo los equipos de rescate de los servicios de emergencia extraían un cuerpo de entre los escombros de una estructura colapsada.

Los ataques de Moscú contra Ucrania son casi cotidianos desde hace más de cuatro años, con alertas aéreas que ya forman parte de la rutina de sus habitantes. Sin embargo, la magnitud de la ofensiva de este 2 de julio superó los promedios habituales de hostilidades contra el distrito capitalino, superando la capacidad de interceptación de algunos cuadrantes de la defensa civil.

Las corporaciones sanitarias locales confirmaron que la cifra de heridos podría incrementarse debido a la gravedad de los ciudadanos hospitalizados tras las detonaciones. Por su parte, el gobierno ucraniano mantiene operaciones de respuesta militar en el marco del conflicto de desgaste.

Logística de suministro de las tropas de la Federación Rusa

Kiev, que dispone de recursos mucho más limitados, especialmente en materia de misiles, también ha intensificado sus ataques contra territorio ruso, golpeando en particular al sector petrolero y de almacenamiento de combustible en las provincias fronterizas rusas durante los últimos meses. Estas acciones buscan mermar la logística de suministro de las tropas de la Federación Rusa.

Las tareas de remoción de escombros y búsqueda de sobrevivientes continúan activas por parte del cuerpo de bomberos y rescatistas en las zonas afectadas de la capital. El reporte oficial de las bajas civiles ha reavivado el debate internacional sobre la necesidad de suministrar sistemas adicionales de protección aérea a Ucrania por parte de las potencias aliadas.

Hasta el momento, el Ministerio de Defensa de Rusia no ha emitido un comunicado específico detallando los objetivos estratégicos de la operación militar desplegada el jueves.