Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) elevaron a 1.502 el número de casos confirmados de ébola y a 473 los fallecidos desde que se declaró el brote a mediados de mayo en el este del país. El balance, actualizado hasta el 2 de julio, fue difundido por el Ministerio de Sanidad, que mantiene activa la vigilancia epidemiológica en las zonas más afectadas.
Según el informe oficial, 213 pacientes se han recuperado, mientras que 628 personas continúan en tratamiento. Además, la cartera de Salud indicó que la tasa de seguimiento de los contagios se sitúa en el 81,8 %, un indicador que mostró un descenso en comparación con el reporte anterior.
Las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur concentran la mayor parte de los casos. En las últimas 24 horas se confirmaron 42 nuevos contagios en Ituri y Kivu Norte, lo que evidencia que la transmisión del virus continúa activa en esas regiones.
Refuerzan medidas para contener la enfermedad
El Ministerio de Sanidad informó que mantiene el fortalecimiento de las capacidades de atención médica, diagnóstico de laboratorio y movilización comunitaria, especialmente en la provincia de Ituri, considerada uno de los principales focos del brote.
Las autoridades locales de esa provincia anunciaron recientemente nuevas medidas para reducir el riesgo de propagación del virus.
Entre las disposiciones se encuentran la prohibición de manipular cadáveres, el cierre de piscinas públicas y la obligatoriedad del uso de impermeable, mascarilla y casco para los conductores de mototaxis.
Restricciones en el transporte y reuniones
Las medidas sanitarias también incluyen limitaciones al número de pasajeros en taxis, autobuses y minibuses, además del lavado obligatorio de manos antes de abordar estos medios de transporte.
Asimismo, las autoridades restringieron a 50 personas el aforo máximo permitido en reuniones públicas como parte de las acciones para disminuir el riesgo de transmisión.
La República Democrática del Congo es considerada uno de los países con mayor experiencia en el manejo del virus del ébola, al haber enfrentado más de una docena de brotes desde que la enfermedad fue identificada en 1976. El brote anterior fue declarado oficialmente terminado en diciembre de 2025, tras afectar la provincia de Kasai.
Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y continúan implementando medidas de prevención y respuesta para contener la expansión del virus en las provincias afectadas.
