El Ministerio del Interior comunicó mediante reportes iniciales que el incidente registrado en el puerto de Manta, ubicado en Manabí, carece de vínculos con atentados terroristas. Especialistas identificaron que la emergencia surgió dentro de la nave bautizada "Jesús es mi Rey" mientras operarios ejecutaban ajustes mecánicos y correcciones eléctricas en un generador diésel.
Este proceso técnico detonó una fuerte explosión seguida de llamaradas intensas que superaron los intentos de control inmediato realizados por el personal presente en dicho sitio. "Las versiones recabadas de los propietarios, trabajadores y personas que se encontraban en el sitio coinciden en señalar que, durante las labores de mantenimiento, se produjo una explosión en el generador", señaló la institución.
Origen técnico en el puerto de Manta
La propagación del fuego hacia otras unidades ocurrió cuando las líneas de seguridad de la embarcación cedieron frente al calor extremo, soltando el anclaje inicial. Esta cadena de eventos generó pérdidas materiales significativas en 35 naves, incluyendo flotas artesanales y pesqueras, mientras dos ciudadanos recibieron atención urgente en el Hospital Rodríguez Zambrano de Manta.
Tras activar alertas mediante el ECU 911, fuerzas del orden, Fiscalía, junto con la Capitanía de Puerto, ejecutaron protocolos de auxilio, vigilancia aérea y peritajes legales. El Ministerio del Interior garantizó que las entidades técnicas proseguirán con las diligencias técnicas necesarias para esclarecer cada detalle del suceso, brindando acompañamiento constante a los dueños perjudicados.
Contexto de la emergencia en el puerto de Manta
Este siniestro ocurrió el pasado sábado 6 de junio en las aguas del puerto de Manta, según notificaron fuentes oficiales del Cuerpo de Bomberos local. Los equipos de rescate desplegaron unidades de combate, ambulancias y drones para frenar el avance de las llamas, aunque enfrentaron obstáculos por la ubicación remota de naves. La marea baja impidió maniobras de aproximación rápida, complicando el acceso de remolcadores que intentaban colaborar desde el puerto de Manta para extinguir el peligro.
Actualmente, los organismos encargados mantienen inspecciones minuciosas en toda la zona para cuantificar daños estructurales y evaluar posibles impactos ambientales sobre el ecosistema marino afectado. El ECU 911 enfatizó que cualquier habitante debe marcar 9-1-1 frente a futuras crisis, mientras el mando institucional coordina la logística necesaria en todo el puerto de Manta.
