El Salón de Julio, uno de los concursos de pintura más tradicionales del Ecuador, inició la etapa de evaluación de las 205 postulaciones recibidas para su edición 65. La comisión especializada revisa las obras presentadas tras el cierre de la convocatoria con el objetivo de seleccionar las propuestas que participarán en la fase final del certamen y en la exposición oficial que se realizará en el Museo Municipal de Guayaquil. El concurso, organizado por el Municipio de Guayaquil, mantiene una bolsa de USD 30.000 en premios para reconocer las mejores obras de pintura contemporánea.

La revisión de las propuestas constituye una de las etapas centrales del proceso de selección. Durante esta fase, los integrantes del jurado analizan las obras inscritas para definir cuáles cumplen con los criterios establecidos en la convocatoria y avanzarán a la siguiente instancia del concurso.

En esta edición se registraron 205 postulaciones, provenientes de distintas provincias del Ecuador y también del extranjero. La cifra refleja el interés que mantiene el certamen entre artistas nacionales e internacionales, consolidando al Salón de Julio como un espacio de referencia para las artes plásticas contemporáneas.

Una convocatoria dedicada a la pintura contemporánea

El eje temático de este año es "La Pintura en Presente", una propuesta orientada a reunir las expresiones más representativas de la producción pictórica contemporánea desarrollada durante 2026.

La organización informó que, una vez concluido el proceso de evaluación, los artistas que resulten preseleccionados serán notificados a partir del 7 de julio. Posteriormente deberán trasladar sus obras al Museo Municipal de Guayaquil, donde se desarrollará la fase final del concurso y la exposición oficial.

El Salón de Julio mantiene un estímulo económico de USD 30.000, distribuido en USD 15.000 para el primer premio, USD 10.000 para el segundo y USD 5.000 para el tercero. Con este monto, el concurso continúa entre los certámenes de pintura con mayor incentivo económico del país.

Más de seis décadas de historia

El Salón de Julio se ha consolidado como uno de los espacios de mayor trayectoria para la difusión de la pintura ecuatoriana. A lo largo de 65 ediciones, el concurso ha reunido a artistas de diferentes generaciones y ha contribuido a visibilizar la evolución de las artes plásticas en el país.

Entre los artistas que han obtenido reconocimientos en distintas ediciones figuran Jorge Velarde, ganador del primer premio en 1993; Marco Alvarado López, primer premio en 1999 y tercer premio en 2004; Xavier Patiño, primer premio en 2002; Saidel Brito, ganador en 2003; y Anthony Arrobo Vélez, segundo premio en 2012. Sus participaciones forman parte del historial del certamen y reflejan la presencia de distintas corrientes dentro de la pintura contemporánea ecuatoriana.

La convocatoria de este año reafirma el alcance nacional del concurso al reunir postulaciones provenientes de diversas provincias y de artistas radicados fuera del país. Tras la evaluación del jurado, las obras seleccionadas integrarán la exposición oficial, donde el público podrá conocer las propuestas finalistas antes de la premiación.

Próxima etapa del certamen

Con la fase de evaluación en marcha, el cronograma del Salón de Julio continúa con la notificación a los artistas preseleccionados y el traslado de las obras al museo, proceso que permitirá conformar la muestra final de la edición 65.

El certamen mantiene su objetivo de reconocer la producción pictórica contemporánea y ofrecer un espacio de exhibición para obras que reflejan las tendencias actuales de la pintura. La premiación definirá a los ganadores de los tres incentivos económicos previstos para esta edición y cerrará un proceso que comenzó con una convocatoria abierta a artistas del Ecuador y del extranjero.