El Concejo Municipal de Guayaquil dio luz verde, en segundo debate, a la sexta reforma de la Ordenanza Sustitutiva para la Actualización Catastral de edificaciones terminadas que aún carecen de inspección final o registro catastral y cuyo uso de suelo no coincide con el que consta en la base de datos municipal. Con esta resolución, la administración local prorrogó hasta el 30 de junio de 2027 el período para que los propietarios regularicen sus inmuebles y actualicen la información correspondiente. La iniciativa pretende consolidar la seguridad jurídica de los dueños de predios, optimizar la planificación territorial y mantener un catastro acorde con la expansión urbana de la ciudad.
La modificación normativa surge como parte de un proceso de regularización que el Municipio ha venido desarrollando mediante reformas sucesivas. Durante su aplicación, miles de ciudadanos han podido legalizar construcciones que permanecían fuera del registro oficial o presentaban diferencias entre las características reales de la edificación y la información registrada en el catastro.
La concejala Emily Vera, promotora de la propuesta, señaló que la experiencia obtenida en la ejecución de la ordenanza evidenció la conveniencia de extender nuevamente su vigencia para beneficiar a quienes aún no culminan el procedimiento. En la sesión extraordinaria encabezada por la alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, la edil explicó que numerosos propietarios ya iniciaron el proceso de regularización, mientras otros todavía permanecen pendientes debido a diversas circunstancias administrativas, técnicas o económicas.
Entre las principales novedades, la reforma incorpora las edificaciones concluidas hasta el 3 de agosto de 2022, elimina los límites relacionados con la superficie construida y fortalece los mecanismos de verificación técnica. Estas disposiciones buscan facilitar el acceso al proceso de regularización sin descuidar el cumplimiento de los criterios urbanísticos establecidos por el Municipio.
La reforma fortalece la seguridad jurídica de los propietarios
Uno de los ejes centrales de la reforma consiste en brindar mayor respaldo legal a los propietarios que realizaron ampliaciones o levantaron edificaciones sin completar oportunamente la inspección final exigida por la normativa municipal. En muchos casos, estas obras corresponden a viviendas familiares que fueron creciendo conforme evolucionaban las necesidades de sus habitantes.
La actualización del catastro permitirá que las características físicas de cada inmueble coincidan con la información registrada en el sistema municipal. Como resultado, los propietarios podrán gestionar con mayor facilidad certificados, avalúos, permisos y otros trámites que requieren datos catastrales vigentes. Además, disponer de un registro más preciso favorecerá la planificación urbana y contribuirá a mejorar la prestación de los servicios municipales.
Asimismo, la reforma define con mayor claridad las situaciones que no podrán acogerse al proceso de regularización. Con ello, el Cabildo busca impedir que actividades incompatibles con el ordenamiento territorial accedan a los beneficios previstos por la ordenanza.
De igual forma, los nuevos controles técnicos permitirán verificar que las edificaciones cumplan con las condiciones mínimas de seguridad y respeten las disposiciones urbanísticas vigentes antes de incorporarlas oficialmente al catastro municipal.
Más facilidades para regularizar viviendas y pequeños negocios
Según el Municipio de Guayaquil, la sexta reforma mantiene el propósito de respaldar a los pequeños emprendimientos que operan dentro de viviendas familiares y que constituyen una fuente de ingresos para numerosos hogares guayaquileños. En modificaciones anteriores ya se reconoció la compatibilidad de determinadas actividades económicas con sectores residenciales, considerando los cambios experimentados por la ciudad tras la pandemia.
Gracias a esta ampliación, quienes desarrollan pequeños negocios en sus inmuebles podrán continuar con el proceso para formalizar tanto las edificaciones como el uso del suelo, siempre que cumplan con los requisitos técnicos y legales establecidos por la administración municipal.
Otro de los cambios relevantes radica en la eliminación de determinadas restricciones vinculadas con la superficie de construcción. La reforma flexibiliza varios requisitos que anteriormente limitaban el acceso de ciertos propietarios al proceso de regularización, aunque mantiene las evaluaciones técnicas efectuadas por las dependencias municipales competentes.
Al mismo tiempo, la actualización permanente del catastro en Guayaquil permitirá disponer de información territorial más precisa, elemento clave para planificar inversiones públicas, obras de infraestructura, redes de servicios básicos y futuros proyectos de desarrollo urbano.
Antecedentes de una política que continúa fortaleciéndose
La regularización catastral forma parte de una política pública que el Municipio ha venido perfeccionando durante los últimos años. En junio de 2025, el Concejo Municipal aprobó una quinta reforma mediante la cual extendió la vigencia del proceso hasta junio de 2026 e incorporó nuevas facilidades para viviendas y actividades económicas de carácter barrial.
De acuerdo con datos difundidos por la Alcaldía de Guayaquil, desde la puesta en marcha de estas reformas se han receptado más de 53.000 solicitudes, de las cuales más de 45.000 ya fueron tramitadas. Este avance permitió incorporar miles de edificaciones al registro oficial y generó una recaudación superior a USD 2 millones desde 2024, según la Dirección de Urbanismo.
Precisamente, esos resultados impulsaron la presentación de la sexta reforma. Las autoridades municipales consideran que todavía existe un número considerable de inmuebles pendientes de regularización, por lo que la ampliación hasta junio de 2027 permitirá completar un proceso que beneficia tanto a los ciudadanos como a la administración local.
En ese contexto, Emily Vera manifestó que la experiencia obtenida durante la aplicación de la ordenanza permitió identificar oportunidades para fortalecer la seguridad jurídica de los propietarios, optimizar los procedimientos administrativos y perfeccionar los mecanismos técnicos contemplados en la normativa.
Actualizar el catastro fortalece la planificación urbana
Especialistas en gestión territorial coinciden en que un catastro actualizado constituye una herramienta esencial para la administración de cualquier ciudad. Contar con información precisa sobre edificaciones, uso del suelo y características físicas de los inmuebles facilita la planificación de obras públicas, el diseño de políticas urbanas y la asignación eficiente de recursos.
Para los propietarios, mantener su inmueble debidamente registrado también representa importantes ventajas. La regularización simplifica trámites notariales, procesos de compraventa, gestiones crediticias, sucesiones y otros procedimientos que requieren documentación catastral actualizada.
Además, el proceso reduce la incertidumbre legal de quienes poseen construcciones que no reflejan la realidad física registrada en el sistema municipal. Una vez concluida la regularización, la información oficial del inmueble coincide con sus características actuales, facilitando futuras gestiones administrativas.
Al término de la sesión extraordinaria, la alcaldesa subrogante Tatiana Coronel expresó sus mejores deseos para la selección ecuatoriana antes de su encuentro frente a México e invitó a la ciudadanía a seguir el partido en los espacios públicos habilitados por el Municipio, entre ellos la Concha Acústica del Parque Samanes, Guayarte y el Malecón Simón Bolívar.
