El Apple Pie (pastel de manzana) es el postre insignia de la gastronomía de Estados Unidos.

Se trata de un plato dulce que se prepara en los hogares americanos especialmente durante las festividades de otoño y acción de gracias.

Aunque hoy en día es un símbolo de la identidad estadounidense, la receta original fue llevada a América por los colonos europeos (británicos, holandeses y franceses) en los siglos XVII y XVIII, quienes adaptaron sus costumbres culinarias a los ingredientes disponibles en el nuevo continente.

Ingredientes para prepara el pastel de manzana americano

Para elaborar este postre en casa, los reposteros recomiendan utilizar herramientas sencillas y seguir las cantidades exactas.

Los ingredientes requeridos para la base y la cubierta son 300 gramos de harina de trigo, 150 gramos de mantequilla fría cortada en cubos, una pizca de sal y entre 50 y 80 mililitros de agua helada. Para el relleno se necesitan 1 kilo de manzanas (preferiblemente de la variedad Granny Smith por su firmeza y acidez), 100 gramos de azúcar blanco o moreno, una cucharada de canela en polvo y el zumo de medio limón.

El proceso técnico para obtener un resultado óptimo requiere mantener los ingredientes muy fríos para que la masa quede hojaldrada. 

Preparación de la masa y el relleno

El primer paso consiste en mezclar la harina y la sal en un recipiente grande. Se añaden los cubos de mantequilla fría y se deshacen con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Poco a poco se vierte el agua helada y se junta todo sin amasar en exceso; luego, la mezcla se divide en dos porciones, se envuelve en plástico y se deja reposar en la nevera por 30 minutos.

Mientras la masa descansa, se procede a pelar las manzanas, quitarles el centro y cortarlas en láminas delgadas. En otro recipiente, los trozos de fruta se mezclan con el azúcar, la canela en polvo y el zumo de limón para evitar que se oscurezcan, dejando que suelten sus jugos naturales durante unos quince minutos.

Armado del pastel y horneado

Para el montaje, se estira la primera mitad de la masa con un rodillo y se coloca sobre un molde para tarta previamente engrasado. Encima se vierten las manzanas escurridas de forma uniforme.

Posteriormente, se estira la segunda mitad de la masa para cubrir el pastel, sellando los bordes con los dedos y haciendo unos pequeños cortes en la superficie para que el vapor salga durante la cocción.

Finalmente, el Apple Pie se introduce en el horno precalentado a 180 grados durante unos 45 o 50 minutos, hasta que la superficie luzca un color dorado y el relleno burbujee. Se debe dejar enfriar antes de cortar.