Los aficionados a la buena cocina tienen una excelente opción para renovar su menú semanal con la preparación de costillas agridulces a la naranja.
Esta receta combina la jugosidad del cerdo con un toque cítrico y dulce en las cocinas de los hogares ecuatorianos.
El propósito de este plato es brindar una alternativa casera, rindiendo homenaje a la fusión de sabores asiáticos y occidentales que tanto éxito tiene en los restaurantes locales. Su elaboración es sencilla y no requiere de herramientas profesionales avanzados.
Ingredientes que vas a necesitar
Para alimentar a cuatro personas, los ingredientes exactos que debes medir en tu cocina son los siguientes:
- 1 kilo de costillas de cerdo, cortadas en trozos individuales.
- 1 taza de jugo de naranja natural (aproximadamente el zumo de 4 naranjas frescas).
- 4 cucharadas de salsa de soya.
- 2 cucharadas de azúcar (puede ser blanca o morena).
- 2 dientes de ajo picados finamente.
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado.
- 2 cucharadas de aceite vegetal para dorar la carne.
- Sal y pimienta al gusto para sazonar.
El paso a paso en la cocina
La preparación comienza sazonando los trozos de carne con sal y pimienta. En una sartén grande o cacerola a fuego medio-alto, vierte las dos cucharadas de aceite y coloca las costillas para sellarlas durante 10 minutos, volteándolas hasta que queden bien doradas por todos sus lados. Este proceso ayuda a que los jugos se queden dentro de la carne. Una vez doradas, retira el exceso de grasa de la sartén, dejando solo un poco para el sabor.
En el mismo recipiente con la carne, agrega el ajo y el jengibre rallado, cocinando por 1 minuto hasta que suelten su aroma. Inmediatamente después, vierte el jugo de naranja, la salsa de soya y el azúcar. Mezcla todo muy bien, baja la intensidad de la hornilla a fuego medio-bajo y tapa la cacerola. Deja que todo se cocine despacio durante 35 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que notes que la carne está bien suave.
Al final, destapa la olla y sube el fuego por 5 minutos para que los líquidos se reduzcan y formen un glaseado espeso que cubra las costillas.
Los acompañantes perfectos
Para servir este plato de manera equilibrada, los expertos sugieren usar guarniciones de sabor sutil. El arroz blanco cocido es el acompañamiento ideal por excelencia, ya que ayuda a absorber la salsa agridulce que queda en el plato.
También combina muy bien con una ensalada fresca de hojas verdes con aderezo ligero de limón, o bien con unas verduras al vapor como brócoli y zanahorias, que aportan texturas crujientes a la comida.
