La actriz española Penélope Cruz dejó sorprendidos a sus seguidores tras revelar una faceta poco conocida de su vida. Aunque ha construido una exitosa carrera en el cine internacional, desde hace más de una década mantiene un hábito que pocos imaginaban: estudiar medicina todas las noches por simple pasión.

La ganadora del Premio Óscar hizo la confesión durante una entrevista con The New Yorker, realizada como parte de la promoción de su nueva película, La invitación. Sus declaraciones también sorprendieron a sus compañeros de reparto, Seth Rogen y Olivia Wilde, quienes desconocían esa afición.

"Para mí es normal, pero cuando lo digo, la gente se queda muy sorprendida", comentó la actriz.

Una pasión que nació en la infancia

Según explicó Penélope Cruz, su interés por la medicina no es reciente. Desde niña soñaba con convertirse en doctora y solía jugar a atender pacientes improvisados en casa.

"Cuando era pequeña siempre jugaba a ser médica. Les ponía inyecciones a mis muñecas con las agujas de insulina de mi abuela", recordó entre risas.

Lo que comenzó como un juego infantil terminó convirtiéndose, años después, en una rutina que mantiene de forma constante.

La actriz reveló que desde hace 12 años dedica varias horas de la noche, entre cinco y seis días por semana, a estudiar distintas ramas de la medicina.

"No quiero un título, simplemente me hace feliz"

Durante la conversación, Seth Rogen bromeó asegurando que Cruz era "una médica aficionada", mientras que Olivia Wilde le preguntó si su objetivo era obtener un título profesional.

La respuesta de la actriz fue inmediata: "No, no, no. Es mi hobby".

Además, aclaró que no se trata de ver videos en internet ni de seguir cursos virtuales. Su método consiste en estudiar libros especializados de medicina, algunos de ellos de gran extensión.

Entre los temas que más disfruta se encuentra el estudio del sistema endocrino, aunque aseguró que suele leer sobre distintas áreas médicas.

"Me hace muy feliz. Cada noche, probablemente cinco o seis días por semana durante los últimos doce años, leo durante horas. Me encanta y no puedo explicar por qué", afirmó.

Una afición poco común entre las estrellas de Hollywood

La confesión surgió cuando el entrevistador preguntó a los protagonistas de La invitación cuáles eran sus pasatiempos más inusuales.

Mientras Olivia Wilde contó que colecciona y construye maquetas en miniatura, incluso una réplica del set original de la serie Seinfeld, Seth Rogen explicó que dedica gran parte de su tiempo libre a la alfarería.

Sin embargo, fue la respuesta de Penélope Cruz la que terminó robándose la atención, ya que pocos imaginaban que una de las actrices más reconocidas del cine mundial pasara buena parte de sus noches estudiando medicina por placer.

'La invitación', su nuevo proyecto cinematográfico

La entrevista también sirvió para promocionar La invitación, película que reúne a Penélope Cruz con Seth Rogen, Olivia Wilde y Edward Norton.

El largometraje es una nueva versión de la cinta española Sentimental, dirigida por Cesc Gay en 2020.

La historia sigue a dos parejas de vecinos que se reúnen para una cena aparentemente tranquila. Sin embargo, el encuentro toma un giro inesperado cuando los invitados revelan que practican el intercambio de parejas y proponen a sus anfitriones sumarse a la experiencia, desencadenando una serie de confesiones, tensiones y conflictos personales.

La película tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance 2026, donde recibió una cálida acogida por parte de la crítica y fue adquirida por la productora A24 tras una intensa puja.

Desde su presentación, varios medios especializados han comparado la cinta con clásicos del cine como ¿Quién teme a Virginia Woolf?, destacando su mezcla de humor, drama y relaciones humanas complejas.

Mientras promociona este nuevo proyecto, Penélope Cruz continúa sorprendiendo al público, no solo por su carrera artística, sino también por una pasión que ha cultivado en silencio durante más de una década y que demuestra que nunca es tarde para seguir aprendiendo.