Una fuerte ráfaga de disparos escuchada alrededor de las 21:00 del domingo 28 de junio de 2026 puso en alerta a los residentes del barrio La Revancha, en Manta (Manabí).

Vecinos reportaron entre 20 y 25 detonaciones consecutivas que generaron pánico en el sector. Aunque no se reportaron víctimas ni heridos, la Policía acudió al lugar, realizó rondas de seguridad y concluyó preliminarmente que se trató de disparos al aire. 

Momentos de pánico

Los habitantes del sector relataron que el sonido de las detonaciones fue claramente audible y prolongado. Varias vecinas que en ese momento se dirigían a una tienda para comprar productos para el desayuno del lunes se vieron obligadas a regresar corriendo a sus viviendas.

Muchas familias optaron por cerrar puertas y ventanas, permaneciendo en silencio a la espera de información. Algunos residentes temieron que se tratara de un asesinato o un ajuste de cuentas, por lo que inmediatamente alertaron a las autoridades.

Respuesta policial

Agentes de la Policía Nacional llegaron al barrio poco después de los reportes. Realizaron patrullajes y verificaciones en la zona, pero no localizaron personas heridas ni evidencias de una víctima en el lugar. Tampoco se reportó la detención de responsables.

Según indicaron los uniformados a los moradores, los disparos habrían sido efectuados al aire. No obstante, las investigaciones continúan para identificar a los autores y determinar las circunstancias exactas del incidente.

Preocupación que se repite

Vecinos de La Revancha y barrios aledaños como Urbirríos Dos y Nuevo Manta han denunciado hechos similares en días recientes, especialmente durante las noches. Esta recurrencia ha generado temor entre los habitantes, quienes piden mayor presencia policial en las calles una vez que oscurece.

La percepción de inseguridad en estos sectores de Manta se ha incrementado, a pesar de los operativos que las autoridades realizan de manera periódica.

Inseguridad en el distrito

Manta ha enfrentado en los últimos años desafíos relacionados con la delincuencia organizada y hechos de violencia armada. Aunque no se registraron heridos en este caso específico, las ráfagas de disparos al aire representan una forma de intimidación que altera la tranquilidad de las familias.

Las autoridades han enfatizado que todo acto de uso indebido de armas de fuego es investigado, incluso cuando no deja víctimas directas, debido al riesgo que implican para la comunidad.