Aunque el comercio bilateral entre Ecuador y Colombia volvió a la normalidad hace más de un mes tras la eliminación de aranceles, el sector arrocero ecuatoriano todavía no puede retomar sus exportaciones por vía terrestre hacia el vecino país. La restricción específica para este producto continúa vigente y, de mantenerse el calendario previsto, finalizará el próximo 20 de julio.

La expectativa del sector es recuperar durante el segundo semestre del año cerca de 50.000 toneladas de arroz que aún no han podido enviarse al mercado colombiano, uno de los principales destinos de este producto ecuatoriano.

Restricción persiste pese al fin de los aranceles

El presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), Juan Pablo Zúñiga, explicó que los aranceles impuestos por Colombia ya fueron eliminados mediante el Decreto 583, emitido el pasado 5 de junio. Sin embargo, esa misma normativa mantuvo por 45 días la prohibición para el ingreso terrestre de seis subpartidas de arroz, plazo que concluye el 20 de julio.

Tradicionalmente, Ecuador exporta entre 90.000 y 120.000 toneladas de arroz al año hacia Colombia, siendo este el segundo producto ecuatoriano con mayor participación en ese mercado, según cifras de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor). Además, alrededor del 90 % de esos envíos se realiza por vía terrestre.

Miles de toneladas dejaron de exportarse

Zúñiga indicó que mayo y junio representan el período de mayor cosecha de invierno en Ecuador y, por lo tanto, también la temporada de mayor volumen de exportaciones.

Solo durante junio, en años anteriores, Ecuador enviaba entre 10.000 y 20.000 toneladas de arroz a Colombia. Ese volumen no pudo comercializarse este año debido a la restricción fronteriza.

En total, durante el primer semestre normalmente se exportan entre 50.000 y 60.000 toneladas, dependiendo de la producción nacional, los precios internacionales y la demanda de los importadores colombianos.

La vía marítima no compensó las pérdidas

Ante el cierre del paso terrestre, la industria intentó mantener el abastecimiento mediante exportaciones marítimas. No obstante, los resultados estuvieron muy por debajo de lo esperado.

El sector aspiraba a colocar al menos 5.000 toneladas durante junio, pero apenas logró exportar alrededor de 1.000 toneladas.

Según Corpcom, los elevados costos logísticos, la limitada disponibilidad de espacio en los buques, el incremento en los seguros y la preferencia de los compradores colombianos por el transporte terrestre hicieron poco viable esta alternativa.

Colombia justificó la medida

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia argumentó que el arroz es un producto altamente sensible para su mercado y que mantener temporalmente la restricción permitiría una transición ordenada hacia la normalización del comercio.

Las autoridades colombianas sostienen que los precios del arroz ecuatoriano se redujeron significativamente durante 2025 y que existía riesgo de afectar la competitividad de los productores locales, además de posibles ingresos irregulares por la frontera.

Mientras tanto, el sector arrocero ecuatoriano mantiene la expectativa de que la restricción sea levantada incluso antes del plazo previsto, para retomar el flujo normal de exportaciones hacia uno de sus mercados más importantes.