El neerlandés Mathieu Van der Poel se impuso en la 9ª etapa del Tour de Francia, recortada en una treintena de kilómetros debido al fuerte calor, este domingo en Ussel.
Aturdido por las altas temperaturas al inicio de la Grande Boucle, el corredor del Alpecin, de 31 años y antiguo campeón del mundo, recuperó las piernas en el mejor momento y fue el más fuerte en el esprint final dirimido con sus tres últimos compañeros de escapada; el noruego Tobias Johannessen, el británico Tom Pidcock y el francés Alex Baudin.
La víspera del primer día de descanso en esta edición del Tour, el esloveno Tadej Pogacar conserva el maillot amarillo con una ventaja de 2 minutos y 42 segundos sobre el danés Jonas Vingegaard.
Los dos favoritos llegaron a meta junto al resto de hombres fuertes de la carrera en un pelotón de unas cuarenta unidades a sólo seis segundos del ganador.
Fue la tercera victoria en el Tour de Francia para Van der Poel, nieto de Raymond Poulidor.
De lanzador a protagonista
El neerlandés, tras unos días difíciles en los que se había puesto al servicio de Jasper Philipsen, su compañero en Alpecin que sigue sin estrenar su casillero, se desató en las carreteras de Corrèze, tan queridas por su abuelo, cuya memoria era homenajeada con numerosas pancartas.
"Me costó mucho recuperar con el calor en los primeros días. Llevo dos días mejor y hoy por fin tenía buenas piernas para intentarlo", explicó el triple ganador de la París-Roubaix al celebrar su tercera victoria en el Tour, después de las logradas en Muro de Bretaña en 2021 y en Boulogne-sur-Mer el año pasado.
"Puede parecer una estupidez esprintar contra Mathieu, pero nunca se sabe. Habría sido la victoria más guay de mi carrera", reconoció Tobias Johannessen.
El triunfo supone un alivio para su equipo Alpecin, en el que Jasper Philipsen dejó pasar la oportunidad en las tres primeras llegadas al esprint.
La etapa, reducida de 185 a 155 km después de que el departamento de Corrèze pasara a alerta roja por ola de calor, estuvo marcada, como estaba previsto, por una feroz batalla por formar la escapada en un terreno quebrado, ideal para los aventureros.
Calor sofocante
A pesar del calor sofocante, decenas de corredores intentaron marcharse en cabeza, entre ellos el francés Julian Alaphilippe, muy ofensivo en el inicio de la etapa.
El movimiento decisivo se inició a mitad de carrera en el exigente Suc au May, en cuya cima ocho corredores de nivel formaron un grupo decidido a disputarse la victoria: Tobias Johannessen, el mejor situado en la general (13º), Quinn Simmons, Derek Gee-West, Tom Pidcock, Lennert Van Eetvelt, Pablo Castrillo, Mathieu Van der Poel y Alex Baudin.
Pero por detrás, el equipo UAE de Pogacar impuso un fuerte ritmo para mantenerlos a tiro. La formación Netcompany Ineos, con el pretexto de defender el décimo puesto de Egan Bernal en la general, tomó el relevo para mantener la escapada bajo presión.
Y la armonía dentro del grupo empezó a resquebrajarse a 27 km de la meta.
Van der Poel, descontento porque el ritmo bajaba y al ver que el pelotón regresaba a medio minuto, agitó entonces el avispero en el Mont Bessou, un muro de 900 m que debía recordarle al Tour de Flandes, para lanzar su ataque decisivo.
Distanciados durante un tiempo, Johannsen, Baudin y Pidcock lograron engancharse.
El cuarteto se dirigió entonces junto hasta Ussel, donde el triple vencedor de París-Roubaix, demasiado fuerte, se impuso al esprint mientras el pelotón se acercaba peligrosamente, pero no lo suficiente para evitar un nuevo día de gloria para 'MVDP'.
