Inglaterra derrotó 2-1 a Noruega en tiempo extra y avanzó a las semifinales del Mundial 2026, pero el encuentro quedó marcado por una polémica ocurrida antes del empate de Jude Bellingham en el minuto 45+2. La jugada generó reclamos de los futbolistas noruegos por un posible contacto del balón con uno de los cables de la cámara aérea instalada en el estadio de Miami.
El balón, tras una acción iniciada por Noruega, pareció rozar el sistema conocido como spider-cam, utilizado para realizar tomas aéreas durante los partidos. La selección noruega reclamó que la posible intervención de un elemento externo podía haber afectado la jugada y debía provocar la detención del encuentro.
Sin embargo, el gol fue validado y permitió que Inglaterra llegara al descanso con el marcador igualado 1-1.
La jugada que generó las protestas
Después del tanto de Bellingham, varios jugadores noruegos expresaron su desacuerdo con la decisión arbitral. Erling Haaland, Martin Ødegaard y el arquero Ørjan Nyland fueron algunos de los futbolistas que reclamaron la acción.
La discusión se centró en si el cable de la cámara aérea debía considerarse un agente externo, término utilizado por el reglamento para referirse a elementos ajenos al juego que pueden intervenir durante una acción.
En caso de comprobarse una interferencia que modificara la trayectoria del balón, la normativa contempla la detención del partido y la reanudación mediante un balón a tierra.
FIFA revisó la acción con tecnología del balón
Tras el partido, la FIFA informó que revisó la jugada utilizando el sistema Connected Ball, incorporado al balón oficial Adidas Trionda del Mundial 2026.
El organismo explicó que el sensor integrado en el balón no registró un impacto o una variación de movimiento que confirmara un contacto con el cable de la cámara aérea.
Según la FIFA, no existió evidencia técnica de que el balón hubiera tocado la estructura ni de que la trayectoria hubiera sido alterada, por lo que el gol de Bellingham fue considerado válido.
El suceso que generó debate y comentarios
La prensa deportiva internacional ha calificado el incidente como una de las polémicas más "insólitas" y "surrealistas" del torneo.
Numerosos medios, como El Imparcial y RÉCORD, han señalado que, según la Regla 9 de la IFAB, cualquier contacto del balón con un "agente externo" (como un cable de la cámara aérea) debería obligar a detener el juego y reanudarlo con un "balón a tierra".
Análisis de especialistas
El español Alexis Martín-Tamayo Blázquez, famoso analista, comentarista deportivo y experto en estadísticas hizo su análisis y en su cuenta de X dijo que se trataba de un acto bochornoso.
Medios como la Cadena SER consultaron al exárbitro Eduardo Iturralde González, quien confirmó que, de haberse comprobado el contacto, el reglamento exige invalidar la jugada y reiniciar con bote a tierra. Sin embargo, también aclaró que el VAR no intervino porque este tipo de incidentes no siempre se encuentran entre sus protocolos de revisión automática, lo que generó frustración en el equipo noruego.
Bellingham decidió la clasificación inglesa
Más allá de la polémica tecnológica, el partido continuó igualado durante el tiempo reglamentario y llegó a la prórroga.
En el minuto 93, nuevamente Jude Bellingham apareció para marcar el 2-1 definitivo, resultado que permitió a Inglaterra eliminar a Noruega y clasificarse a las semifinales del Mundial 2026.
La selección inglesa continúa en competencia y espera rival en la siguiente fase, que saldrá del enfrentamiento entre Argentina y Suiza.
