La selección de Portugal es una de las candidatas principales a conquistar el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, con una de las mejores generaciones de su historia, que combina juventud, talento y experiencia, liderada por un Cristiano Ronaldo que quiere levantar el único título que falta en su palmarés en su sexta participación en el torneo.

El combinado entrenado por el español Roberto Martínez puede presumir de una de las plantillas más completas del Mundial. "Es muy clara la palabra favorita, pertenece a los que han ganado ya un Mundial y se sienten capacitados para ganarlo. España, Francia, Argentina, Brasil... Tenemos jugadores con un nivel de exigencia en lo más alto, el equipo cree mucho. Aceptamos la palabra candidata", valoró el técnico antes del torneo.

Cristiano Ronaldo sigue siendo el icono de esta selección, a sus 41 años y en el que será su sexto y último Mundial (2006, 2010, 2014, 2018, 2022 y 2026). La última oportunidad para levantar la Copa del Mundo, el único gran trofeo que no ha conquistado todavía, cuando suma 226 internacionalidades y 143 goles, récords históricos a nivel de selección.

El Mundial quiere hablar portugués

Pero Portugal es mucho más que el '7'. En portería, siempre Diogo Costa; en defensa, cuatro futbolistas de primer nivel como Joao Cancelo, Rúben Dias, Inacio y Nuno Mendes; uno de los mejores centros del campo del mundo con Vitinha, Joao Neves, Bruno Fernandes y Bernardo Silva; mientras que la responsabilidad ofensiva recaerá en 'CR7' y Rafael Leao, con otros como Joao Félix, Pedro Neto, Gonçalo Guedes o Gonçalo Ramos esperando su turno.

El combinado luso disputará su noveno Mundial, la séptima consecutiva desde Corea y Japón en 2002. Hace cuatro años, Portugal cayó en los cuartos de final ante la revelación Marruecos, y es que esa ronda de cuartos ha sido el techo Portugal desde 2006, última vez que alcanzaron las semifinales y terminaron el torneo en cuarto lugar tras caer ante Francia y Alemania.

Sin embargo, el mejor resultado de la selección portuguesa se dio en su primera participación en un Mundial, en 1966. Y fue con la actuación estelar de Eusebio, uno de los mejores futbolistas de la historia. 'La Pantera Negra' convirtió un total de nueve dianas durante un torneo en el que Portugal solo perdió un encuentro -ante Inglaterra en 'semis'- y en el que venció a Brasil en la fase de grupos y a la Unión Soviética para conseguir el tercer puesto.

Estrellas que sueñan

Ahora, la campeona de Europa en 2016 y última vencedora de la Liga de Naciones -ante España- posee un gran grupo con muchas estrellas, pero la clave será darle forma y establecer los roles de manera clara.

Explotar sus fortalezas -Cristiano Ronaldo, un centro del campo de fantasía y una defensa con jerarquía- y camuflar las debilidades. Además de la presión que supone ir a un Mundial con ese cartel de favorita o candidata, algo que pocas veces en su historia ha sentido el equipo luso.

En la fase de clasificación, consiguieron el billete al terminar en los más alto el Grugo F, con 4 triunfos, 1 empate y 1 derrota, 20 goles a favor -le hicieron 9 solo a Armenia- y 7 en contra. Un recorrido casi perfecto, en el que también tuvieron que hacer frente a la traumática muerte de Diogo Jota en un accidente de tráfico en Zamora, otro motivo para levantar lo más alto posible este Mundial.

Vitinha, el director que hace fluir toda la orquesta

Con el permiso de Cristiano Ronaldo, Portugal le debe mucho al talento y la capacidad para generar fútbol de Vitinha. El mediocentro del Paris Saint-Germain es el GPS de su selección, todos los balones pasan por este futbolista bajito, pero fuerte, con una habilidad asombrosa para controlar todo a su alrededor y conectar líneas con pases que para los mortales parecen imposibles.

Fue el MVP de la final de la Champions que el PSG le ganó al Arsenal hace solo unos días, la segunda para el jugador portugués, al que algunos ya colocan como favorito para ganar el próximo Balón de Oro. En el verano de 2022 su carrera cambió completamente, cuando el club francés pagó $40 millones por su fichaje, una cantidad que ahora podría parecer incluso barata viendo las cifras que se manejan.

Será el segundo Mundial para Vitinha -apodo por su estatura, su nombre es Vítor Machado Ferreira-, ahora mucho más maduro que en Catar, con 26 años y rodeado de compañeros igual de talentosos. Portugal tiene a su director de orquesta, que quiere seguir los pasos de sus ídolos: Andrés Iniesta y Luka Modric.

Roberto Martínez y la gestión de estrella como gran reto

El técnico español es el encargado de coger toda la calidad individual de este equipo y construir un verdadero equipo que trabaje por el colectivo, porque esta es la única manera de llegar lejos en un torneo como este. El ilerdense, de 52 años y sin una gran carrera como futbolista, si tiene mucha experiencia en los banquillos, arrancando en el Swansea City, con el que logró ascender a Segunda División inglesa.

Aunque fue en el Everton donde se dio realmente a conocer, clasificando a los 'toffees' para la Europa League en 2014. Solo dos años después, Bélgica le encomendaba la misión de dirigir una generación repleta de talento, aunque siempre fueron la eterna candidata -llegaron a ser número uno del ranking FIFA- que nunca levantó ningún gran título, un temor que rodea ahora a su Portugal, equipo que entrena desde 2022.

Roberto Martínez fue considerado en una encuesta en la BBC como el mejor jugador de la historia del Wigan Athletic, equipo que también entrenó, con influencia reconocida por él mismo de Francisco Maturana, John Benjamin Toshack y Johan Cruyff, ya que tiene una gran relación con su hijo Jordi.

Con información de Europa Press.