La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cinco personas desarrollará cáncer a lo largo de su vida y que el 92 por ciento de la población mundial se verá afectada por esta enfermedad, ya sea por un diagnóstico propio o por el de un familiar cercano al que tendrá que cuidar.

Así lo recoge el informe presentado este miércoles por la OMS y su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que analiza la situación mundial del cáncer en 2026.

35 millones de personas serán diagnosticadas con cáncer

El documento ofrece el primer análisis exhaustivo sobre el progreso global en su prevención y control, e identifica las principales brechas que aún persisten.

Según el documento, en 2024 se diagnosticaron 20,6 millones de nuevos casos de cáncer en todo el mundo y cerca de 10 millones de personas fallecieron a causa de la enfermedad.

Además, las proyecciones apuntan a que el número de nuevos diagnósticos alcanzará los 35 millones anuales en 2050.

En el trabajo, la OMS denuncia las desigualdades entre los sistemas sanitarios de los distintos países. "Mientras que en Europa y Norteamérica se estima que una de cada cuatro personas desarrollará cáncer y una de cada doce morirá por esta enfermedad, en el África subsahariana el riesgo de desarrollar cáncer es aproximadamente la mitad -una de cada ocho personas-, pero el riesgo de fallecer es prácticamente el mismo: una de cada doce", explicó la doctora Isabelle Soerjomataram, subdirectora de la Unidad de Vigilancia del Cáncer de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

La supervivencia depende del lugar de residencia

En este contexto, Soerjomataram ha subrayado que la supervivencia al cáncer sigue dependiendo en gran medida del lugar de residencia y de la situación económica de los pacientes. "El informe muestra con claridad las desigualdades entre los países de ingresos bajos y los de ingresos altos", afirmó.

Como ejemplo, ha señalado que en el África subsahariana entre el 50 y el 90 por ciento de las mujeres con cáncer de mama son diagnosticadas en estadios III o IV, cuando la enfermedad ya se encuentra en una fase avanzada.

En cambio, en Norteamérica, y en países como Estados Unidos, ese porcentaje se sitúa en torno al 30 por ciento.

Asimismo, el cáncer es cada vez más un factor determinante de la mortalidad prematura y, en 2021, fue la principal causa de mortalidad prematura en 41 países, la segunda en 37 y la tercera en 47. Solo 12 países están en vías de alcanzar el objetivo de reducir la mortalidad prematura por cáncer en un tercio para 2030.

En contraste, 48 países presentan tasas crecientes de mortalidad prematura por cáncer, vinculadas al aumento de la carga de la enfermedad.

50% de las personas con cáncer ha perdido relaciones cercanas

El informe también analiza la experiencia de las personas afectadas por la enfermedad y pone de relieve su impacto humano, social y económico.

En este sentido, cerca del 50 por ciento de los pacientes afirma haber perdido relaciones personales cercanas, el 60 por ciento asegura haber sufrido angustia y la mitad de los cuidadores presenta síntomas compatibles con un duelo prolongado.

Asimismo, la OMS advierte de que más de la mitad de los pacientes y sus familias afrontan gastos sanitarios muy elevados.

En los 39 países que monitorizan el gasto en atención oncológica, la carga económica del cáncer equivale, de media, al 1 por ciento del producto interior bruto (PIB) nacional. "El 85 por ciento de los familiares reportó una carga de cuidados de moderada a grave. Personas de países de todos los niveles de ingresos están sufriendo gastos sanitarios catastróficos e incluso la bancarrota debido a los costes médicos", señaló el jefe del Equipo de Control del Cáncer de la OMS, André Ilbawi.