Este sábado 20 de junio se celebra a nivel mundial el Yellow Day, conocido popularmente como el día más feliz del año.
Esta efeméride surge como la contraposición directa al Blue Monday o día más triste del año.
El concepto fue creado en 2005 por el psicólogo británico Cliff Arnall, el mismo profesional detrás de la fórmula del Blue Monday. Nació originalmente como una estrategia de marketing y respuesta positiva para contrarrestar la tristeza invernal, fomentando el optimismo y el buen ánimo.
¿Por qué es el día más feliz del año?
Mientras que el día triste se calcula con base en el frío, las deudas y el fin de las fiestas, el Yellow Day se fundamenta en una fórmula que reúne variables meteorológicas, económicas y sociales muy positivas.
Estas son algunas de las razones detrás de la felicidad del 20 de junio:
- La llegada del verano (y el invierno austral): En el hemisferio norte, la entrada del solsticio de verano trae días mucho más largos, más horas de luz natural y temperaturas cálidas, lo que eleva de forma directa los niveles de la hormona de la felicidad (serotonina).
- La cercanía de las vacaciones: Para millones de trabajadores y estudiantes, la tercera semana de junio marca el inicio de los planes de descanso, viajes y tiempo de ocio.
- La paga extra de verano: En muchos países y empresas, durante este mes las personas reciben un sueldo o bonificación adicional, lo que alivia las finanzas y mejora el humor general.
Aunque estas razones no compaginan mucho con las condiciones de países de América Latina, como Ecuador, el Yellow Day se ha ido convirtiendo en una excusa perfecta para celebrar la vida.
¿Por qué el color amarillo?
El amarillo se eligió para el Yellow Day por pura psicología del color y neurociencia.
Se trata del color que nuestro cerebro conecta instantáneamente con el estímulo, la energía y la vitalidad.
Aquí otras razones clave por las que se eligió el amarillo:
- Conexión con el sol: Al ser el día que da la bienvenida al solsticio de verano, el amarillo representa la luz del sol, los días más largos y la calidez que invita a salir a la calle.
- Química de la felicidad: Científicamente, la luz solar estimula la producción de serotonina (la hormona del estado de ánimo) y disminuye la melatonina. El amarillo es el reflejo visual de ese subidón de energía.
- Simbolismo emocional: En psicología, el amarillo estimula la mente, la creatividad, la diversión y el positivismo. Es un color que aleja los pensamientos grises y nos pone en "modo activo".
