Ángel Ricardo Vera Cevallos fue asesinado a tiros el sábado 13 de junio de 2026, aproximadamente a las 22h00, en el barrio Las Arenas de la parroquia Santa María, una localidad situada en la zona de La Manga del Cura, perteneciente al cantón El Carmen. El ataque criminal fue perpetrado de forma directa por un hombre armado que interceptó sorpresivamente a la víctima en la vía pública para arrebatarle la vida y, posteriormente, huir con rumbo desconocido, dejando en evidencia las vulnerabilidades de control en la zona.
Detalles del ataque armado en el barrio Las Arenas
Según los reportes de los testigos, la víctima se encontraba transitando de forma habitual por este sector cuando fue abordada en la oscuridad. El agresor disparó de manera directa en su contra, propinándole múltiples impactos de bala en la cabeza y espalda. La gravedad extrema de las heridas provocó que su deceso se suscitara de manera instantánea en la escena del crimen, lo que impidió cualquier intento de asistencia médica de emergencia.
Minutos después de escucharse las detonaciones, agentes de la Policía Nacional del Ecuador se desplazaron hasta el sitio con el objetivo de acordonar el área e iniciar las investigaciones correspondientes. Sin embargo, antes del arribo de las unidades del orden, los familiares del occiso tomaron la determinación de retirar el cuerpo de la vía por su propia cuenta para trasladarlo hacia su vivienda particular. Debido a esta acción, los peritos forenses no pudieron realizar el levantamiento técnico del cadáver conforme lo estipula la ley, una situación que obstaculiza la recolección de indicios esenciales para el esclarecimiento judicial del caso.
Reacción comunitaria ante los hechos de sangre recurrentes
Este violento acontecimiento ha encendido las alarmas entre los residentes de la parroquia Santa María, quienes manifestaron a los medios locales un profundo sentimiento de desamparo estatal. Los dirigentes comunitarios han emitido peticiones de manera urgente para exigir una intervención integral del Gobierno y un incremento de los patrullajes preventivos. Los portavoces vecinales argumentan que las bandas criminales operan con excesiva libertad debido a la falta de contingente policial permanente en este sector rural.
Las estadísticas informales y los testimonios ciudadanos señalan que localidades como Santa María y los sectores aledaños de El Carmen se han transformado en escenarios de recurrentes masacres, sicariatos y atentados armados. Entre los antecedentes más cruentos registrados en la zona consta una masacre en la comunidad de Santa Teresa, donde un grupo de sicarios irrumpió en un establecimiento disparando de forma indiscriminada, dejando un saldo de cinco personas fallecidas y dos heridas de gravedad. Hechos de extrema violencia, como el hallazgo de restos humanos y tiroteos a plena luz del día, mantienen bajo constante temor a la población local.
