Un pasajero fue asesinado de varios impactos de bala y otra persona resultó herida la mañana de este martes 14 de julio de 2026, tras sufrir un ataque armado dirigido al interior de un bus de transporte urbano en el sector de Mapasingue, al norte de Guayaquil.

La Policía Nacional acudió al sitio para asegurar el área e iniciar las investigaciones, descartando de manera preliminar la hipótesis de un asalto generalizado dentro del vehículo de servicio público y catalogando el hecho de sangre como una agresión selectiva contra el fallecido.

El suceso criminal se registró en momentos en que la unidad de transporte de la línea 108 circulaba por la parte alta del cerro de Mapasingue Este, en las cercanías de una unidad educativa local. De acuerdo con los reportes oficiales, hombres provistos de armas de fuego dispararon directamente contra uno de los pasajeros, quien debido a la gravedad de las heridas falleció en el pasillo del bus.

Pasajero recibió varios disparos en su humanidad

Se reportó también que un segundo usuario del bus de pasajeros resultó lesionado por los proyectiles y recibió auxilio médico. Tras cometer el crimen, los atacantes huyeron con rumbo desconocido. Minutos después, agentes policiales desplegaron intensos operativos tácticos y ejecutaron allanamientos preventivos en varias viviendas de sectores aledaños.

Paralelamente, el suceso provocó una profunda conmoción entre los usuarios de la unidad y los residentes locales, difundiéndose videos en redes sociales donde se observa a una acompañante de la víctima mortal llorando junto al cuerpo antes de la llegada de los peritos de Criminalística.

Despliegue permanente de fuerzas policiales

Este atentado armado se ejecuta bajo la vigencia del estado de excepción decretado por el Ejecutivo desde el pasado 16 de junio en la provincia de Guayas y otras nueve jurisdicciones nacionales, disposición legal que establece el despliegue permanente de fuerzas policiales y de las Fuerzas Armadas para contener el auge delictivo.

Asimismo, Ecuador continúa bajo la declaratoria de conflicto armado interno emitida en 2024 para desarticular agrupaciones delictivas transnacionales asociadas a delitos complejos; no obstante, el territorio nacional experimentó más de 9.200 muertes violentas durante el transcurso del año 2025.