Un hombre que atacaba brutalmente a su pareja con un arma blanca fue abatido por miembros de la Policía Nacional este miércoles 17 de junio en la intersección de las calles 29 y la J, en el distrito Portete, en el suburbio de Guayaquil. Los uniformados recurrieron al uso progresivo de la fuerza para salvaguardar la vida de la ciudadana, quien sobrevivió al ataque pero fue trasladada de urgencia a una casa de salud en estado delicado. El implicado falleció en el interior del inmueble tras ignorar las reiteradas advertencias de los agentes policiales encargados del procedimiento.
El incidente comenzó a desarrollarse aproximadamente a las 12h00, dentro de una tienda de abastos propiedad de la pareja. A pesar de ser una hora de alta concurrencia comercial, el establecimiento se encontraba con las puertas cerradas y los candados puestos. Los desesperados gritos de auxilio de la mujer y los ruidos de una violenta discusión alertaron a los vecinos, quienes acudieron de inmediato a la Unidad de Vigilancia Comunitaria (UVC) ubicada a pocos metros del lugar para solicitar ayuda.
Intervención forzosa ante un peligro inminente
Al llegar al sitio, los servidores policiales confirmaron que el peligro era inminente, pero se toparon con el obstáculo de la puerta cerrada con candado. De acuerdo con las declaraciones del coronel Carlos Fuertes Córdova, jefe policial del distrito Portete, el personal tuvo que utilizar herramientas para romper los candados y poder ingresar al establecimiento de comercio de manera oportuna.
Una vez dentro de la tienda, los policías constataron que el hombre sostenía un cuchillo y agredía de forma continua a la mujer. Ante este escenario, se activaron de inmediato los protocolos de mediación y disuasión para intentar neutralizar la amenaza sin necesidad de efectuar disparos. El jefe policial informó que primero los agentes trataron de entablar un diálogo con el agresor para que depusiera su actitud, pero el ciudadano se mantuvo sumamente hostil.
Aplicación del uso progresivo de la fuerza
Ante la negativa del hombre, los policías emplearon gas lacrimógeno como un mecanismo no letal para neutralizarlo. No obstante, la sustancia no surtió efecto en el atacante. Según se explicó, el individuo no mostró afectación por los gases químicos, lo que levantó las sospechas de que se encontraba bajo los efectos de algún tipo de sustancia estupefaciente o psicotrópica al momento del suceso.
Al fallar la disuasión verbal y el gas, la vida de la ciudadana dependía de una acción inmediata, lo que obligó a los agentes a escalar en el uso de la fuerza mediante sus armas de dotación. El procedimiento incluyó un primer disparo de advertencia directamente contra el piso. Al ver que el hombre continuaba apuñalando a la víctima, un agente disparó a una de sus extremidades para incapacitarlo, sin obtener un resultado favorable debido al estado de alteración del agresor. Finalmente, ante el riesgo inminente de muerte de la mujer, el policía realizó un disparo letal de neutralización.
Peritajes judiciales y antecedentes del caso
El implicado cayó sin vida de forma inmediata sobre el suelo del local comercial. Pocos minutos después, personal de Criminalística y de la Dinased acordonaron las calles 29 y la J para realizar el peritaje correspondiente y proceder con el levantamiento del cadáver. Por otra parte, la mujer fue rescatada y trasladada en una ambulancia hacia un hospital cercano, donde ingresó al área de emergencias con heridas graves, manteniéndose bajo pronóstico reservado.
Las investigaciones del caso revelaron un detalle relevante sobre el contexto de la relación de pareja. El coronel Carlos Fuertes confirmó que la víctima, meses atrás, ya había asentado una denuncia por violencia intrafamiliar en contra del ahora fallecido. Los familiares de la ciudadana llegaron al lugar de los hechos y lamentaron que las medidas de protección previas no hubieran sido suficientes para detener al agresor antes de llegar a este extremo. El caso se encuentra formalmente en manos de la Fiscalía General del Estado para esclarecer los detalles legales del procedimiento.
