El Gobierno ecuatoriano oficializó este lunes 22 de junio del 2026 un nuevo marco operativo. Este permite el incremento de la presencia de fuerzas militares internacionales en el país, aunque bajo estricta subordinación de las autoridades nacionales.

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, detalló que los efectivos extranjeros no tendrán autonomía operativa y actuarán siempre coordinados con las Fuerzas Armadas de Ecuador.

Subordinación de fuerzas extranjeras  

La medida se basa en el Decreto Ejecutivo 424, firmado por el presidente Daniel Noboa, que reconoce la persistencia del conflicto armado interno y sustituye al anterior Decreto 111 emitido en enero de 2024.

"No veremos patrullas extranjeras trabajando o actuando solas", enfatizó Loffredo. Todas las acciones se ejecutarán bajo la coordinación del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, con el objetivo de fortalecer la respuesta contra las estructuras criminales que amenazan la soberanía nacional.

El ministro anticipó un mayor arribo de contingentes internacionales que operarán de manera conjunta con las tropas locales. "Van a empezar a llegar aún más tropas para empezar a actuar en conjunto con nuestras fuerzas", señaló.

Aliados estratégicos  

Estados Unidos se mantiene como el principal socio en esta cooperación, aportando personal especializado, equipos y medios para mejorar la vigilancia y el control en los ámbitos terrestre, marítimo y aéreo.

Además, se incorpora el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos, país que centrará su colaboración en tecnología y control fronterizo.

Supervisión legal de operaciones  

Para garantizar el cumplimiento del marco legal, las Fuerzas Armadas cuentan con una dirección específica encargada de supervisar que todas las operaciones conjuntas respeten la legalidad y el uso legítimo de la fuerza, evitando posibles abusos.

Según el ministro Loffredo, el nuevo decreto permite una respuesta más contundente y coordinada frente a las amenazas criminales, sin ceder soberanía operativa. La medida busca fortalecer las capacidades ecuatorianas en la lucha contra el crimen organizado manteniendo el control total por parte de las autoridades nacionales.