La autopsia realizada al cuerpo de Monika Silva, activista polaca hallada sin vida en Montañita, provincia de Santa Elena, determinó que su fallecimiento corresponde a una muerte violenta y descartó la hipótesis inicial de suicidio. La información fue confirmada este 19 de junio de 2026 por Fernando Bastias, abogado y miembro del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), mientras las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del caso.
Según los resultados de la necropsia, la mujer falleció a causa de un severo traumatismo craneoencefálico y asfixia mecánica, hallazgos que contradicen la versión preliminar difundida días atrás sobre una posible muerte autoinfligida.
La activista fue encontrada sin vida el pasado 8 de junio en su vivienda ubicada en la comuna Montañita, uno de los principales destinos turísticos de la provincia de Santa Elena.
Cooperación internacional en la investigación
Ante la relevancia del caso y la atención internacional generada por la muerte de la activista, el Gobierno ecuatoriano solicitó apoyo técnico a Argentina y Polonia para fortalecer las investigaciones.
La Cancillería informó que la Corte Suprema de Argentina accedió a brindar cooperación mediante la participación de dos médicos forenses argentinos, quienes actuarán como veedores independientes dentro del proceso.
Las autoridades ecuatorianas señalaron que esta asistencia busca garantizar transparencia e imparcialidad en el análisis de los hallazgos forenses y en el desarrollo de las diligencias investigativas.
Organizaciones de derechos humanos cuestionan versión inicial
Representantes del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam) y del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) afirmaron que los resultados forenses respaldan la tesis de que Monika Silva fue víctima de un homicidio.
Durante una rueda de prensa realizada este viernes, ambas organizaciones cuestionaron la hipótesis inicial planteada por autoridades gubernamentales y solicitaron que la investigación explore todas las posibles motivaciones detrás del crimen.
Asimismo, pidieron que no se descarte la posibilidad de que las actividades de activismo desarrolladas por Koniuszek o las denuncias realizadas antes de su fallecimiento sean consideradas dentro de las líneas investigativas.
Antecedentes del caso
Monika Silva, de 41 años, era madre de dos hijas y propietaria de un hostal en el sector El Tigrillo, en Montañita. En redes sociales y espacios comunitarios era reconocida por su participación en iniciativas ciudadanas y por difundir denuncias relacionadas con la gestión pública en Santa Elena.
Meses antes de su muerte había manifestado públicamente que recibía amenazas. Además, impulsó denuncias sobre presuntos casos de tráfico de tierras y cuestionó actuaciones de autoridades locales y provinciales.
El cuerpo de la activista permanece bajo custodia de las autoridades mientras continúan los análisis periciales y las diligencias judiciales. Los resultados de estas investigaciones serán determinantes para establecer responsabilidades y esclarecer las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
