Un nuevo episodio de violencia generó alarma la mañana del lunes en la parroquia San Pablo, en Portoviejo, cuando un hombre fue asesinado en plena vía pública muy cerca de una escuela, justo en el horario de ingreso escolar. El atentado ocurrió en la intersección de las calles 20 de Julio y Oliva Miranda, mientras decenas de padres de familia dejaban a sus hijos para el inicio de la jornada escolar.
El homicidio de Elvis Fernando Navarrete Moreira, conocido como "El Coreano", desató escenas de pánico entre los presentes. Los relatos de testigos reflejan el miedo de quienes estaban en el sitio, especialmente considerando la cercanía de una unidad educativa y la gran cantidad de niños, madres y padres en ese momento.
A pocos minutos de ocurrido el ataque, agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar para realizar el acordonamiento correspondiente. Ellos se encargaron de levantar indicios y recoger evidencia que permita esclarecer lo sucedido.
Las autoridades comenzaron de inmediato investigando grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el sector, con el objetivo de identificar a los responsables y obtener información relevante sobre la dinámica del hecho.
Aún sin confirmación oficial de identidad
Aunque en el sitio se identificó preliminarmente a la víctima como Elvis Fernando Navarrete Moreira, hasta ese momento las autoridades no habían realizado una confirmación oficial de su identidad. La confirmación judicial y policial se esperaba conforme avanzaran las diligencias.
Reacciones y perfil de la víctima
Familiares y allegados se acercaron hasta el área tras conocer el crimen. Uno de ellos comentó a medios presentes que Navarrete era considerado una persona tranquila y respetuosa, que "no se metía con nadie y nunca tuvo problemas".
La Policía verificó además que Navarrete no contaba con antecedentes penales, dato que resultó relevante dentro de las primeras etapas de la investigación.
Impacto en la comunidad educativa
El crimen tuvo como contexto el horario escolar, una situación que generó temor adicional en la comunidad de padres, alumnos y docentes por considerar la cercanía y vulnerabilidad del entorno educativo. Muchos de los testigos manifestaron preocupación por la seguridad de los escolares y solicitaron un refuerzo en la presencia policial en la zona, ya que no es el primer caso que ocurre durante el mes de junio en las inmediaciones de la unidad educativa.
Investigan las causas del ataque
La Policía avanzó con la recopilación de videos de seguridad y testimonios que permitan comprender las circunstancias exactas del homicidio. Los primeros indicios se centran en establecer si existe algún trasfondo vinculado a ajustes de cuentas o a la delincuencia común en el área.
Mientras tanto, las autoridades mantuvieron un operativo activo en la zona, entrevistando a moradores y testigos directos, así como realizando patrullajes preventivos para evitar nuevos incidentes.
El hecho reavivó el debate local sobre los desafíos de seguridad que enfrenta la parroquia San Pablo y la urgente necesidad de políticas eficaces que salvaguarden tanto a estudiantes como a residentes.
