Ante la posibilidad de una temporada marcada por altas temperaturas y episodios de lluvias intensas, el Municipio de Quito reforzó los operativos de limpieza en las principales vías de la capital. La medida busca prevenir incendios forestales, evitar taponamientos en sistemas de drenaje y reducir el riesgo de inundaciones causadas por la acumulación de residuos y material vegetal seco.

Las labores son ejecutadas por la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO), que mantiene intervenciones permanentes en corredores viales de alta circulación vehicular. Según datos municipales, cada día se recolectan aproximadamente dos toneladas de desechos en estos sectores.

Las autoridades explicaron que la acumulación de basura y vegetación seca representa un factor de riesgo. Por ello, los trabajos se concentran en zonas donde el tránsito constante y la presencia de maleza pueden favorecer la generación de emergencias.

Quito refuerza operativos en avenidas estratégicas

Un equipo integrado por 34 obreros de barrido manual trabaja de lunes a domingo, entre las 06:00 y las 14:00. Cada trabajador recorre cerca de cuatro kilómetros diarios para retirar residuos acumulados en los márgenes de las vías.

Las intervenciones se desarrollan principalmente en avenidas como Ruta Viva, Mariscal Sucre, Velasco Ibarra, conocida también como Oriental, y Simón Bolívar. Estas arterias son consideradas estratégicas debido a su importancia para la movilidad urbana y por las extensas áreas de vegetación que las rodean.

De acuerdo con la información proporcionada por el Municipio de Quito, cada obrero recolecta un promedio de 60 kilogramos diarios de residuos. Esta cantidad equivale a cuatro fundas de 15 kilogramos y evidencia el volumen de desperdicios que aún se arroja en espacios públicos.

Quito busca reducir riesgos de incendios forestales

Las autoridades municipales insistieron en la importancia de la corresponsabilidad ciudadana. Entre las principales recomendaciones consta evitar arrojar colillas de cigarrillo encendidas en zonas con vegetación seca.

Según los organismos municipales, este tipo de acciones puede desencadenar incendios de rápida propagación, especialmente durante períodos de altas temperaturas y baja humedad. La presencia de césped seco y maleza incrementa la vulnerabilidad de varios sectores de la capital.

Además, la disposición inadecuada de residuos sólidos puede obstruir alcantarillas y sistemas de drenaje. Como consecuencia, durante episodios de lluvias intensas se incrementa el riesgo de acumulación de agua e inundaciones localizadas.

Prevención y participación ciudadana

La estrategia impulsada por el Municipio forma parte de las acciones preventivas desarrolladas antes de la temporada de mayor riesgo climático. Los operativos buscan mantener despejados espacios públicos y disminuir factores que puedan generar emergencias ambientales.

Especialistas en gestión de riesgos coinciden en que la prevención resulta fundamental para reducir el impacto de incendios forestales y eventos asociados a lluvias intensas. Por ello, las campañas de limpieza suelen complementarse con acciones de concienciación ciudadana.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para colaborar con el adecuado manejo de residuos. También solicitaron reportar situaciones que puedan representar riesgos para la seguridad comunitaria. Con estas acciones, Quito busca fortalecer la prevención y proteger tanto la infraestructura urbana como los espacios naturales de la ciudad.