Policías, militares y agentes de tránsito de Portovial blindarán nuevamente este viernes 12 y sábado 13 de junio la avenida Manabí. La medida, dispuesta desde la semana pasada por el Municipio de Portoviejo y la Gobernación de Manabí,con el objetivo de frenar los desmanes, el ruido excesivo y el consumo de alcohol en la vía pública, incluye también tres puntos de control y bloqueo con vallas a lo largo de la arteria vial.
Santiago Fonseca, director municipal de Seguridad Ciudadana y Control Territorial, no dio cifras sobre los resultados del operativo anterior, pero indicó que se tenía previsto abordarlos en una reunión programada para la tarde del 11 de junio. Lo que sí detalló fueron los puntos donde se aplicaría el cierre vial en la avenida Manabí, que son los mismo de la semana anterior: uno a la altura del redondel de la avenida 5 de Junio, en la intersección con la avenida del Periodista y en la calle Granda Centeno.
Sobre la duración de los operativos, el funcionario no precisó hasta cuándo se ejecutarán, pues eso está en análisis, pero señaló que se prevé arrancar desde las 20h00. Cabe recordar que esta no es la primera vez que se ejecutan este tipo de operativos de control. En el 2025 los controles se desarrollaron en la avenida Manabí, así como en la Reales Tamarindos y América, dando como resultado más de 2.800 libadores retirados de las calles.
¿Se prohíbe el paso en los tramos con cierre vial?
Aunque en la primera intervención de este mes la presencia policial y militar logró reducir el consumo de alcohol en la vía pública, Fonseca reconoció que hay dudas y comentarios en redes sociales sobre un supuesto aislamiento de la zona debido a los cierres viales en la avenida Manabí.
Al respecto, fue enfático en aclarar que el paso no está prohibido. "Los bloqueos no implican que la ciudadanía no pueda acceder a comer, a un bar o a cualquier actividad. Las personas se acercan a la Policía, le indican a qué local se dirigen, se abren las vallas e ingresan directamente a su destino", explicó el funcionario. Lo que se impide de forma estricta, explicó, es que los conductores estacionen sus vehículos en la calle para consumir alcohol o generar contaminación auditiva con parlantes a alto volumen.
La ordenanza de Ordenamiento Territorial, en su artículo 602, establece sanciones para quienes consuman bebidas alcohólicas en espacios públicos, con una multa equivalente al 50% del salario básico unificado ($482) y del 100% en caso de reincidencia.
