El papa León XIV dispuso el envío de 100.000 euros (113.000 dólares) de ayuda humanitaria para Venezuela tras los terremotos de más de 7 grados en la escala de Richter que afectaron al país. La asistencia será canalizada a través de la Iglesia católica local con el objetivo de apoyar a las poblaciones impactadas por la emergencia.
La ayuda económica fue gestionada mediante la Limosnería Apostólica, organismo de la Santa Sede encargado de las iniciativas caritativas del pontífice. Según informó el portal oficial del Vaticano, los recursos fueron destinados a los principales responsables de la Iglesia venezolana para atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas.
La decisión se adoptó después de una serie de consultas entre la Santa Sede y representantes eclesiásticos en Venezuela. Entre ellos participaron el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, y el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, quienes trasladaron información sobre la situación generada por los movimientos telúricos.
Apoyo coordinado con la Iglesia local
De acuerdo con la información difundida por el Vaticano, la asistencia busca responder a las necesidades inmediatas de las personas afectadas por los sismos. La Iglesia local será la encargada de coordinar la distribución de los recursos en función de los requerimientos identificados en las zonas impactadas.
Las autoridades eclesiásticas mantienen un seguimiento permanente de la situación para determinar nuevas necesidades de carácter humanitario. El apoyo económico constituye una primera respuesta ante la emergencia provocada por los terremotos.
Asimismo, el Vaticano señaló que continuará en contacto con los responsables de la Iglesia en Venezuela para evaluar la evolución de los acontecimientos y definir eventuales acciones complementarias de ayuda.
Seguimiento a la emergencia
La Santa Sede indicó que permanecerá atenta al desarrollo de la situación en el país sudamericano. En los próximos días, y conforme a las indicaciones de las autoridades eclesiásticas venezolanas, se analizarán nuevas formas de asistencia dirigidas a las comunidades afectadas.
El anuncio se produce en medio de las labores de atención y evaluación de daños que se desarrollan tras los fuertes movimientos sísmicos registrados en territorio venezolano.
Con esta contribución, el papa León XIV autorizó una ayuda inicial de 100.000 euros, mientras la Iglesia católica coordina acciones para atender las necesidades más urgentes derivadas de la emergencia humanitaria ocasionada por los terremotos.
