La Unión Europea alcanzó un acuerdo político sobre la reforma de los derechos de los pasajeros aéreos, tras más de diez años de negociaciones. El entendimiento fue respaldado este viernes por el comité de conciliación que representa a los 27 Estados miembros y busca actualizar las normas sobre compensaciones, equipaje y protección de viajeros en toda la UE. La medida responde a la necesidad de clarificar y reforzar diversos derechos de los usuarios del transporte aéreo.

La reforma mantiene los actuales niveles de indemnización para los pasajeros afectados por retrasos, cancelaciones o denegación de embarque. De este modo, se conserva el derecho a reclamar una compensación a partir de tres horas de retraso, uno de los puntos que algunos gobiernos europeos habían planteado modificar durante las negociaciones.

Según el texto consensuado, los pasajeros podrán recibir 250 euros (289 dólares) en vuelos de hasta 1.500 kilómetros, 400 euros (462 dólares) en rutas intraeuropeas o de entre 1.500 y 3.500 kilómetros y 600 euros (694 dólares) en trayectos de mayor distancia.

Protección a familias y personas dependientes

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo establece que las aerolíneas no podrán cobrar un importe adicional para garantizar que los menores viajen sentados junto a sus padres o tutores. La medida busca reforzar la protección de las familias durante los desplazamientos aéreos.

El nuevo marco también contempla mejoras para las personas con movilidad reducida. En caso de perder un vuelo debido a la falta de asistencia necesaria para llegar al embarque, los pasajeros afectados podrán solicitar una compensación económica.

Además, las compañías aéreas deberán permitir que quienes viajen con carritos para bebés puedan entregarlos en la puerta de embarque y recuperarlos en el mismo punto al finalizar el vuelo.

Cambios en equipaje y procedimientos de reclamación

El acuerdo aclara que los viajeros podrán transportar sin costo adicional un bulto personal que quepa bajo el asiento delantero. Sin embargo, no incorpora una protección específica para el transporte gratuito de una maleta de mano en cabina.

Como alternativa, la normativa obligará a que el precio mostrado al consumidor incluya por defecto el costo de llevar equipaje de mano en cabina. Los pasajeros que no necesiten este servicio podrán optar por descuentos durante el proceso de compra.

La reforma también fortalece los mecanismos de reclamación. Los bonos ofrecidos como compensación no podrán tener fecha de vencimiento ni condiciones restrictivas. Asimismo, las aerolíneas deberán informar por correo electrónico a los pasajeros afectados por retrasos o cancelaciones sobre sus derechos y los procedimientos para solicitar indemnizaciones.

Próximos pasos para su entrada en vigor

Aunque el acuerdo recibió el respaldo de los Estados miembros —con los votos en contra de España y Letonia y las abstenciones de Finlandia y Austria—, aún debe ser ratificado por el comité de conciliación del Parlamento Europeo.

Si supera esta fase del procedimiento legislativo, la reforma entrará en vigor doce meses después de su adopción definitiva, estableciendo un nuevo marco común para los derechos de los pasajeros aéreos en la Unión Europea.