La Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció un acuerdo con las autoridades de Venezuela para la adquisición de 10.000 bolsas mortuorias, como parte de la respuesta a la emergencia provocada por el doble terremoto registrado la semana pasada. La medida fue adoptada ante la posibilidad de que continúe aumentando el número de víctimas, cuyo balance oficial asciende a 1.719 fallecidos, más de 5.000 heridos y alrededor de 12.000 personas desplazadas.
El coordinador humanitario de la ONU en Caracas, Gianluca Rampolla, explicó que todavía no existe una cifra confirmada de personas desaparecidas, por lo que se acordó la compra preventiva del material para atender las necesidades que puedan surgir durante las labores de recuperación.
Según el representante de Naciones Unidas, unas 2.500 estructuras resultaron afectadas por los sismos, muchas de ellas con daños totales, lo que mantiene activos los operativos de búsqueda y asistencia en las zonas más impactadas.
Continúan las labores de búsqueda
Rampolla indicó que, aunque las operaciones de búsqueda y rescate suelen concentrarse durante las primeras 72 horas posteriores a un desastre, los equipos desplegados decidieron prolongarlas debido a que continúan recibiendo reportes sobre posibles personas atrapadas y, además, todavía se registran rescates de sobrevivientes.
El funcionario también advirtió que las tareas se desarrollan en un entorno de alto riesgo, debido a la actividad sísmica persistente. Desde los terremotos principales se han registrado alrededor de 500 temblores posteriores, entre ellos uno de magnitud 5,2 ocurrido durante la madrugada del lunes, mientras una tormenta tropical amenaza con generar lluvias intensas en las áreas afectadas.
Las autoridades venezolanas informaron, por su parte, que se han contabilizado más de 600 eventos sísmicos, incluyendo numerosas réplicas posteriores al desastre.
Atención a las familias afectadas
Como parte de la respuesta humanitaria, la ONU prepara tres centros de atención en La Guaira destinados a las personas que perdieron sus viviendas. Estos espacios ofrecerán atención médica, alimentación, agua potable, servicios de saneamiento, protección y apoyo psicosocial.
La responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en Venezuela, Vanessa May, señaló que muchas familias enfrentan una pérdida total de estabilidad tras quedar sin hogar y destacó la importancia del acompañamiento emocional durante la emergencia.
May explicó que, una vez concluyan las labores de búsqueda, la ONU y sus organizaciones asociadas realizarán evaluaciones rápidas de necesidades, con especial atención a personas mayores y personas con discapacidad, para planificar la siguiente etapa de la respuesta.
Fase de recuperación y reconstrucción
La representante de Naciones Unidas indicó que la fase posterior incluirá la remoción de escombros, la recuperación temprana y la evaluación de los daños sufridos por escuelas, hospitales e infraestructura pública.
Asimismo, señaló que la reconstrucción requerirá coordinación con las autoridades venezolanas para identificar zonas seguras de reasentamiento, realizar estudios de suelo antes de cualquier reubicación y definir soluciones habitacionales para las familias desplazadas, un proceso que, según advirtió, demandará tiempo.
