Millones de estadounidenses sufren una ola de calor y una humedad sofocantes este jueves, mientras se prevé que temperaturas peligrosas afecten extensas zonas con alta densidad de población durante el fin de semana festivo del 4 de julio.

La ola de calor que ha estado azotando el Medio Oeste de Estados Unidos comenzó a intensificarse en el noreste. Se prevé que las temperaturas superen los 38 ºC en Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington.

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la sensación térmica puede llegar a 46 °C en la región del Atlántico Medio.

El calor intenso se prolongará hasta el sábado, día de las celebraciones del 250 aniversario del país, que incluyen numerosas actividades al aire libre como barbacoas y espectáculos de fuegos artificiales.

Ola de calor los lleva a piletas

Esta ola de calor coincide también con una serie de partidos de la Copa del Mundo. "Este nivel de calor inusual y prolongado, con poco o ningún alivio durante la noche, afecta a cualquier persona que no cuente con sistemas de refrigeración eficaces o una hidratación adecuada", advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.

No se prevé que las temperaturas nocturnas en el noreste bajen de los 27 ºC. Cerca de la Casa Blanca, el jueves al mediodía reinaba un calor sofocante, con una sensación térmica de 43 °C.

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Dos adultos mayores aprovechan un hidrante en el barrio Hamilton Heights, distrito Manhattan, ciudad de Nueva York. - CHARLY TRIBALLEAU/AFP

Refugiado bajo una sombrilla, June Martin, un vendedor ambulante de 65 años, trabajaba como podía. "Hay muchísima humedad. Es horrible", se quejó a la AFP con el rostro cubierto de sudor. "Si no es necesario estar afuera, no se queden", insistió. "Estoy aquí porque tengo una buena razón para estar aquí... así es como pago mis cuentas", afirmó.

En Nueva York, está previsto que se alcancen los 43 ºC en el día y en su periferia los 46 ºC.

El gobierno de la ciudad habilitó cientos de edificios públicos como centros de refrigeración, amplió el horario de las piscinas públicas, movilizó voluntarios para supervisar a los residentes vulnerables y colocó estaciones de enfriamiento equipadas con ventiladores de nebulización y toallas húmedas.

Preocupación por la red eléctrica

La ciudad de Chicago, en el Medio Oeste, se preparaba ante una posible sobrecarga de la red eléctrica.

"Ajuste el termostato a la temperatura más alta que resulte segura y cómoda", instó la compañía eléctrica ComEd a sus usuarios, al tiempo que reclamó posponer el uso de lavadoras, lavavajillas y cargadores de vehículos eléctricos hasta después del anochecer.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó en redes sociales que la "red eléctrica está trabajando al máximo para mantenernos frescos".

Pidió además que el aire acondicionado se ajustara a 25 °C, una recomendación que —al igual que ocurrió con muchos de sus predecesores que hicieron peticiones similares— le valió críticas en las redes sociales.

"Podríamos estar ante la ola de calor más extrema en la ciudad en más de una década", había alertado el alcalde socialista el miércoles.

Algunos ciudadanos instaron a la ciudad a apagar primero las luces de Times Square. Las olas de calor más frecuentes, duraderas e intensas son una de las consecuencias más claras del cambio climático.

El calor llega hasta Europa

Europa también se ha visto gravemente afectada recientemente por la canícula.

Las temperaturas medias globales de la superficie han aumentado aproximadamente 1,4 ºC por encima de los promedios preindustriales en todo el planeta debido al cambio climático provocado por el ser humano, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles.

Las condiciones de "domo de calor" que se registran esta semana en Estados Unidos ocurren cuando los sistemas de alta presión atrapan el aire cálido, tal como lo hace la tapa de una olla.

Toronto, donde se prevé que las temperaturas alcancen los 34 °C este jueves, canceló, debido al calor y la humedad extremos, un evento público para ver el partido entre Portugal y Croacia.