El papa León XIV y el rey Felipe VI se vieron obligados a abandonar este viernes el avión en el que se disponían a despegar desde el Aeropuerto Tenerife Norte (Los Rodeos), en España, debido a un problema técnico.

La aeronave, operada por la compañía Iberia, interrumpió su maniobra inicial tras la notificación del piloto, lo que activó el protocolo de seguridad para trasladar a las autoridades a un edificio anexo de la terminal mientras se solventaba la incidencia.

El papa León abandonó el avión con tranquilidad

El incidente se desarrolló con total normalidad y sin escenas de tensión en la pista.

El papa León XIV, junto al monarca español, abandonó el avión con tranquilidad una vez que se notificó la anomalía, desplazándose de inmediato a dependencias aeroportuarias para esperar la resolución del percance.

Según informaron fuentes oficiales vinculadas a la organización del viaje papal, las estimaciones iniciales calculan en unos 30 minutos el retraso total del vuelo antes de que pueda retomar su ruta planificada a Roma.

Por su parte, los portavoces de Aena indicaron a la agencia Europa Press que este contratiempo no ha afectado el tráfico aéreo global del archipiélago.

Las fuentes señalaron que la operativa comercial funciona con normalidad en todo el recinto de Tenerife Norte y confirmaron de manera explícita que se trata de un "problema técnico" exclusivo de la compañía aérea con ese vuelo en particular.

El viento en cola afecta la maniobra

La tripulación técnica de Iberia optó por detener el procedimiento de despegue para garantizar la seguridad de los pasajeros.

Según detalló el piloto a bordo, espacio donde aún se encuentra confinada la delegación de periodistas que cubre la visita oficial, se va a intentar remolcar el avión para estar en el otro sentido porque el problema estaba vinculado al "viento en cola".

Este tipo de maniobras de remolque permite reorientar la estructura del aparato en la pista para neutralizar las rachas de aire desfavorables que impiden una aceleración óptima y segura.

El protocolo de la aerolínea prevé este tipo de esperas controladas cuando las condiciones meteorológicas comprometen los despegues en pistas con las características geográficas de Los Rodeos.