El presidente de Chile, José Antonio Kast, decretó este lunes el estado de catástrofe en sectores del norte del país debido al fuerte temporal de lluvias que afecta principalmente a las regiones de Coquimbo y Atacama. Según el balance oficial, el fenómeno ha dejado cinco personas fallecidas, cuatro desaparecidas, más de 1.100 viviendas destruidas o con daños mayores y cerca de 100.000 personas aisladas por el corte de rutas.
El mandatario explicó que la medida responde al agravamiento de la emergencia en la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, donde las intensas precipitaciones provocaron inundaciones, crecidas de ríos y daños en la infraestructura.
El estado de catástrofe permite al Gobierno desplegar efectivos militares para apoyar las labores de emergencia, agilizar la distribución de ayuda y aplicar medidas extraordinarias para enfrentar la contingencia.
Lluvias excepcionales y daños
El temporal comenzó el miércoles pasado y ha afectado principalmente a zonas desérticas del norte chileno, donde este tipo de precipitaciones son poco frecuentes.
Las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de ríos, bloqueos en carreteras y el aislamiento de varias localidades. En la región de Coquimbo, además, se registraron interrupciones en el suministro de agua potable y cortes de energía eléctrica.
El viceministro del Interior, Máximo Pavez, señaló que en una hora cayó el volumen de lluvia que normalmente se registra durante un mes, por lo que calificó el episodio como un evento de precipitaciones anormales y extremas.
Servicios afectados y monitoreo
La Dirección Meteorológica de Chile indicó que el país no enfrentaba un temporal de estas características desde hace aproximadamente dos décadas, debido a su extensión territorial y la intensidad de las precipitaciones.
El Ministerio de Energía informó que alrededor de 150.000 personas permanecen sin servicio eléctrico en distintas zonas del país como consecuencia de los daños ocasionados por el sistema frontal.
Por su parte, la empresa Aguas del Valle reportó afectaciones en su infraestructura, lo que obligó a evacuar personal de algunas instalaciones y generó interrupciones en el servicio de agua potable.
Las autoridades también informaron que las fuertes marejadas y ráfagas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora llevaron a que decenas de puertos restringieran parcialmente sus operaciones de manera preventiva mientras continúan las labores de respuesta y evaluación de daños.

