La organización del Tour de Francia anunció el sábado que la 21ª y última etapa, programada el domingo con llegada a París, será más corta para facilitar los trabajos de los servicios de emergencia, en el contexto de los graves incendios que sufre el país.
El recorrido queda reducido a 89 km, contra los 133 km inicialmente previstos. Tras la presentación de los equipos en Thoiry, que debía ser la sede de salida, los corredores se desplazarán directamente en autobús hasta el circuito final en París, donde arrancará la etapa a las 17h50 locales (15h50 GMT).
El pelotón dará dos vueltas suplementarias a los Campos Elíseos antes de alcanzar el circuito de Montmartre, con un final previsto a las 19h45 locales (17h45 GMT).
Esta decisión se ha adoptado por "la situación excepcional ligada a los incendios" que afectan a Francia, "especialmente en el departamento Gironda", indica el comunicado conjunto de la Prefectura de Policía y de ASO, sociedad que organiza el Tour.
"Los servicios de emergencia están completamente movilizados para luchar contra los incendios, mientras que las fuerzas de seguridad interior contribuyen a proteger a la población", explica la nota.
"En ese contexto, el Ministerio del Interior ha decidido recolocar una parte de las fuerzas inicialmente previstas en la seguridad de la última etapa del Tour de Francia para reforzar los dispositivos desplegados en los territorios afectados por los incendios", añade el texto.
Estos incendios han provocado ya la evacuación de cerca de 200.000 personas y han arrasado más de 36.000 hectáreas, según el último balance.
Victoria épica de Carapaz en la cima del Alpe d'Huez
Más allá de la contingencia en la capital francesa, la penúltima jornada quedó marcada por la monumental actuación de Richard Carapaz, quien se adjudicó la ansiada victoria en la etapa reina tras cruzar en solitario la línea de meta en Alpe d'Huez con un tiempo de 4h 59m 39s. El corredor ecuatoriano superó por 26 segundos al belga Remco Evenepoel y por 31 segundos al estadounidense Sepp Kuss, aprovechando un desafortunado resbalón de este último en los kilómetros finales para concretar su segundo triunfo de etapa en esta edición.
Con este triunfo, el ciclista del EF Education-EasyPost no solo ratificó su idilio con los puertos de alta montaña, sino que amarró definitivamente la camiseta de lunares rojos como el rey de la montaña del Tour. De cara al paseo final de este domingo, las modificaciones obligarán al pelotón a encarar un trazado mucho más corto pero sumamente explosivo de 89 kilómetros, en el que se rodará dentro del mítico trazado urbano parisino combinando los adoquines de los Campos Elíseos con el empinado repecho del circuito de Montmartre previo a la coronación.