Un sismo de magnitud 3,7 se registró la mañana de este miércoles 17 de junio de 2026 en la provincia de El Oro, según informó el Instituto Geofísico. El movimiento telúrico ocurrió a las 06h51 y tuvo su epicentro en una zona cercana al cantón Zaruma. El organismo indicó que el evento se originó a una profundidad intermedia.
Hasta el momento, el ECU-911 no ha reportado alertas, daños materiales ni personas afectadas relacionadas con este sismo. Este movimiento telúrico se suma a la actividad sísmica registrada en diferentes regiones del país durante los primeros días de la semana. El martes 16 de junio se registró un sismo de magnitud 4,3 en Muisne por la mañana y otro de 3,7 en Tena por la tarde.
Sismo se reporetó antes de las 07h00
Además, el Instituto Geofísico reportó un cuarto sismo en el mar, frente a las costas de Manabí. Ecuador se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas.
El monitoreo del IG permite alertar a la población y a las autoridades sobre estos eventos, aunque la mayoría de sismos de baja magnitud como el de este miércoles no generan afectaciones. Las autoridades locales y nacionales mantienen el monitoreo habitual en la zona de Zaruma, cantón que en el pasado ha sido afectado por problemas de inestabilidad del suelo derivados de actividades mineras.
Recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos
El Instituto Geofísico continúa registrando y analizando la actividad telúrica en todo el territorio nacional. Se recomienda a la población mantener la calma ante este tipo de eventos de baja intensidad y seguir las recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos en caso de producirse réplicas o movimientos de mayor magnitud.
Hasta el cierre de esta nota, no se han reportado incidentes ni interrupciones de servicios básicos en la zona epicentral ni en localidades aledañas por el sismo. Las autoridades reiteran la importancia de contar con un plan familiar de emergencia y revisar las medidas de preparación ante sismos, especialmente en provincias con historial de actividad sísmica como El Oro, Esmeraldas y Manabí.