Un sismo de magnitud 3,7 se registró la tarde de este domingo 26 de julio de 2026 en la provincia de Esmeraldas, en el norte de la Costa ecuatoriana. El movimiento telúrico ocurrió a las 18:23 y fue reportado por el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional. De acuerdo con los datos preliminares, el epicentro del temblor se localizó a 15,11 kilómetros de la localidad de Atacames, a una profundidad de 24 kilómetros.
Algunos habitantes de la provincia verde indicaron que el sismo se percibió de forma leve en varias zonas. Hasta el momento, las entidades de emergencia no han reportado daños materiales ni afectaciones a personas como consecuencia de este sismo.
Sismo se sintió en el cantón Atacames
Ecuador se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad tectónica del mundo, lo que explica la frecuencia de movimientos telúricos en su territorio, especialmente en la región costera y andina. La provincia de Esmeraldas, por su ubicación geográfica, registra de manera habitual este tipo de fenómenos, aunque la mayoría son de baja magnitud y no generan mayores consecuencias.
Las autoridades recomendaron a la población mantener la calma y seguir las recomendaciones de preparación ante eventos sísmicos, como contar con un kit de emergencia y conocer las zonas seguras dentro de las viviendas. El Instituto Geofísico continúa monitoreando la actividad sísmica en la zona para actualizar cualquier novedad.
Operativos los protocolos de respuesta ante emergencias
Este tipo de sismos de baja intensidad son comunes en Ecuador y sirven como recordatorio de la importancia de estar preparados ante posibles eventos de mayor magnitud. Las autoridades locales y nacionales mantienen operativos los protocolos de respuesta ante emergencias.
La región norte de Esmeraldas es particularmente sensible a la actividad sísmica debido a su cercanía con placas tectónicas activas. Organismos como el Instituto Geofísico y el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) mantienen vigilancia constante sobre estos eventos para garantizar la seguridad de la población costera.